Autoridades de Policía de Tránsito y Transporte del departamento de Santander entregaron detalles sobre un grave accidente ocurrido el pasado viernes en inmediaciones del corregimiento de Barrio Nuevo, donde una tractomula que transportaba café terminó estrellada contra una vivienda, causando serias lesiones a dos de las personas que allí se encontraban.
Según detalló el coronel Ómar Fernando Castillo, comandante de la Policía de Tránsito en Santander, el hecho fue atendido por unidades de ese cuerpo policial, quienes contaron con el apoyo de efectivos del Ejército Nacional, junto con quienes adelantaron el acordonamiento del sector, buscando evitar que curiosos y otros habitantes pudiesen incurrir en un caso de saqueo de la carga transportada por el vehículo accidentado.
El coronel Castillo precisó que este automotor se encontraba transportando café, y que el acordonamiento del sector respondió a evitar eventuales sucesos similares a los ocurridos años atrás en el corregimiento de Tasajera, Magdalena, donde en 2020 la explosión de un camión accidentado generó el fallecimiento de varios habitantes locales y múltiples heridos, luego de que estos intentaran hacerse con algunas de las mercancías y combustibles transportados por el camión.

Según relató el coronel Castillo, en el lugar se realizó el trasbordo de la carga contenida en el vehículo accidentado, y trasladaron a dos personas afectadas, las cuales, de acuerdo con el reporte del uniformado, presentaban serias lesiones en sus miembros inferiores.
La Policía y el Ejército, en un trabajo conjunto, garantizaron que, pese al accidente ocurrido, la movilidad del importante corredor que comunica a la ciudad de Bucaramanga con el municipio de San Alberto (César) no se afectara.
Sobre el conductor del vehículo, el coronel Castillo informó que, al ser indagado por las situaciones que condujeron al siniestro, este advirtió que se trató de un error humano, pues debido a las características de la carretera, señalando que la zanja lateral era muy profunda, perdió el control del automotor y terminó impactando contra la vivienda.

Desde la Policía también se afirmó que, al ser requerido, el conductor de la tractomula presentaba toda su documentación en orden, y que tras lo acaecido, se vinculó al proceso que actualmente está en curso para esclarecer los motivos que condujeron a la ocurrencia del accidente, situado más exactamente en el kilómetro 56 +800, del ya referido corredor vial.

Otros siniestros viales que siembran la preocupación de las autoridades de Santander
Según un reciente reporte entregado por la Revista SEMANA, durante el presente año en Santander se han presentado más de diez accidentes de tránsito que involucran vehículos dispuestos como rutas escolares en hechos que, según la radiografía de la situación, han ocasionado el deceso de más de ocho niños.
Sobre esta situación, las evidencias hablan de más de una decena de siniestros viales en zonas rurales del departamento, que han tenido como factor común la presencia de menores de edad, en hechos que además han estado marcados por el sobrecupo de los automotores, los cuales han terminado siendo adaptados para responder a la demanda y necesidad de transporte por parte de niños que necesitan llegar desde sus veredas hasta los cascos urbanos para recibir clases.
Mientras la puja por quiénes deben asumir las culpas y responsabilidades en el transporte escolar en Santander, los niños están en una encrucijada: caminar horas y horas para recibir clases, o aventurarse y hacer uso de los esfuerzos de alcaldías por mitigar este problema y combatir la deserción escolar.
Y aunque contratar a particulares para transportar niños es una solución noble por parte de algunas administraciones, no es suficiente, y los hechos relatados hasta este punto dan cuenta de ello. Muchos de los buses no tienen las condiciones técnicas requeridas para este tipo de trabajos.
El miércoles 13 de julio eso quedó en evidencia en el municipio de Enciso, donde una ruta escolar se incendió en pleno parque principal. Ante las llamas, decenas de personas acudieron al auxilio de los niños y del conductor. Por fortuna –y la rapidez de la ciudadanía– no hubo hechos que lamentar, más allá de lesiones leves y cuadros de inhalación de humo.
