política

“El ingeniero es imparable”: entusiasmo de Angélica Lozano con Rodolfo Hernández

La senadora, a pesar de que estaba con Sergio Fajardo, hoy parece que le llama más la atención la aspiración del ingeniero.


En la recta final de la campaña parece que se están presentando algunos movimientos de parte de algunos sectores y líderes con respecto a las candidaturas que venía apoyando desde hace meses e incluso años.

Una de las que más llama la atención es la senadora Angélica Lozano, quien inicialmente respaldó a Alejandro Gaviria, luego estuvo con Sergio Fajardo y ahora parece tener otras preferencias.

En los últimos días la senadora ha dejado ver el entusiasmo que le causa que Rodolfo Hernández esté creciendo en los sondeos. El senador Armando Benedetti presentó una encuesta propia -sin ficha técnica, ni datos científicos que la respalden- en la que se refleja ese crecimiento del ingeniero, hecho que fue celebrado por Lozano con euforia.

“Armando, ¡esto es de infarto! Lo que muestra tu encuesta, con Rodolfo y Fico empatados, el ingeniero es imparable. Pasa a segunda”, comentó la senadora.

A pesar de que Fajardo ni fue sondeado ni marcó un resultado, al parecer eso a la congresista ni le importó y pasó a un segundo plano. Lo evidente fue su motivación con la esperanza de que el ingeniero Rodolfo Hernández pueda dar la sorpresa.

Hace unos días, la congresista de la Alianza Verde también le envió otro mensaje de afecto al exalcalde de Bucaramanga. En medio de los reconocimientos porque Hernández viene creciendo y generando entusiasmo, la senadora le contestó un mensaje que llamó la atención. “Jajajaja te amo. Me gustan los gobernantes con buen humor”, dijo, reaccionando a una publicación del ingeniero.

Los mensajes llaman la atención porque, además, se ha dicho que ante los malos números de Sergio Fajardo y las pocas posibilidades de que pase a la segunda vuelta, algunos apoyos de la coalición Centro Esperanza han optado por irse a otras candidaturas. Ha generado dudas, por ejemplo, que Alejandro Gaviria estaría más cerca de Gustavo Petro que de Fajardo, a pesar de los compromisos de esa alianza.

En el caso de Lozano, la senadora abiertamente no ha dicho que haya pasado de Fajardo a Hernández, pero los mensajes son muy dicientes.

La congresista de la Alianza Verde apoyó en 2018 a Sergio Fajardo y en la segunda vuelta, al igual que su esposa Claudia López, respaldaron a Gustavo Petro.

En esta campaña se decantó por Alejandro Gaviria. Desde el comienzo fue una de las que más le insistió al académico que renunciara a la rectoría de la Universidad de los Andes y lo apoyó hasta la consulta interpartidista.

Sobre Fajardo, Lozano dijo que la “política es cruel” y dio a entender que su momento ya había pasado. Sin embargo, finalmente lo apoyó luego de ganar la consulta de la Centro Esperanza, aunque sin mayor entusiasmo.

Hoy las relaciones de la senadora con el petrismo no son las mejores, por lo que parece que el ingeniero resulta ser una opción viable e interesante en el panorama actual.

Fajardo y Hernández conversaron en las últimas semanas sobre una posible alianza, sin embargo, cuando eso parecía concretarse, el exalcalde de Medellín cerró la puerta a cualquier diálogo en dos ocasiones en las que aseguró que su campaña está firme hasta la primera vuelta.

En la primera ocasión a Fajardo le molestó que el ingeniero haya dicho que el acuerdo fue que supuestamente quien fuera ganando en la próxima encuesta confiable que se publicara, sería el que los representara, pero el exalcalde de Medellín lo negó.

La segunda ocasión en la que conversaron de esa posibilidad fue esta semana, cuando se conoció que Hernández habló con varios miembros de la Centro Esperanza y despejaron dudas sobre esa posibilidad en una reunión privada. En esta ocasión la diferencia es que Fajardo estaba pensando en bajarse para sumarse a la campaña de Hernández.

Al trascender esa reunión públicamente, Fajardo volvió a cerrar la puerta a esa posibilidad. A través de una carta a mano reiteró: “Mi campaña, nuestra campaña, va hasta el final”. Lo que no es claro que los respaldos con los que contó alguna vez sigan a su lado.