El Parque Nacional Natural Tayrona, uno de los tesoros ecológicos y espirituales más importantes de Colombia, suspenderá por completo la prestación de sus servicios ecoturísticos entre el 1 y el 15 de junio de 2026.

La medida forma parte de la estrategia institucional y comunitaria “Respira Tayrona”, un ciclo diseñado para otorgarle un periodo de descanso al ecosistema y permitir el desarrollo de prácticas de conservación ancestrales.
El área protegida, que abarca una extensión de 19.309,4 hectáreas en la costa del Caribe colombiano, alberga ecosistemas estratégicos que van desde el bosque seco tropical mejor conservado del país y singulares bosques de niebla, hasta playas, manglares, lagunas y arrecifes de coral.

Esta pausa ambiental busca mitigar el impacto del turismo masivo y garantizar la sostenibilidad de su biodiversidad a largo plazo.
Saneamiento espiritual bajo la sabiduría de la Sierra Nevada
El Parque Tayrona no es solo un destino turístico, sino un territorio ancestral sagrado custodiado por los cuatro pueblos indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta: Kogui, Wiwa, Arhuaco y Kankuamo. Para estas comunidades, el cierre temporal se fundamenta en el concepto del Kugkui shikasa (Saneamiento Espiritual).
Bajo su cosmovisión, el territorio es un tejido vivo donde cada espacio natural está interconectado espiritual y energéticamente.
Durante las dos semanas de cierre, las autoridades indígenas liderarán ceremonias tradicionales y rituales a la Madre Tierra.
El objetivo de estas prácticas es permitir que los seres de la naturaleza renueven su energía en las dunas, selvas y playas, restaurando el equilibrio alterado por el flujo continuo de visitantes.
Monitoreo científico y educación ambiental en el territorio
Mientras el parque permanece cerrado al público, el equipo de guardaparques de Parques Nacionales Naturales de Colombia, en articulación con las comunidades locales, adelantará jornadas técnicas operativas enfocadas en dos componentes principales:
- Restauración y monitoreo: Se ejecutarán labores de investigación científica y seguimiento biológico en los hábitats terrestres (matorrales, bosques secos, húmedos y nublados) y marinos (arrecifes de coral, playas y praderas de fanerógamas de aguas azules).
- Educación y seguridad: Se dictarán talleres de pedagogía ambiental y se robustecerán las estrategias de control y vigilancia. Con esto se busca asegurar que, tras la reapertura, el área protegida cuente con entornos más seguros para las familias y los viajeros.

Una estrategia con visión de preservación generacional
La iniciativa “Respira Tayrona” es una campaña consolidada que se implementa de manera fija tres veces al año: durante los meses de febrero, junio, y en la transición entre octubre y noviembre.

Las autoridades ambientales reiteraron que hacer una pausa en las visitas es un acto de respeto hacia el entorno e invitaron a los turistas nacionales y extranjeros a explorar otras alternativas recreativas en la región de Santa Marta durante esta quincena.
