“Se verificaron los domicilios y no lo encontraron”, señalaron fuentes cercanas al proceso que cursa en Colombia contra Diego Marín Buitrago, alias Papá Pitufo, y que se confirma con una notificación de las autoridades de Portugal que, en resumen, advierten no saber dónde está el llamado zar del contrabando.

Hasta hace unos meses, Diego Marín Buitrago daba ejemplo de cumplimiento en las audiencias judiciales. Asistía a las citaciones virtuales que se programaban en los diferentes procesos que cursan en su contra, atendía a las autoridades de Portugal e informaba con regularidad su lugar de residencia en ese país.
Sin embargo, las dos últimas audiencias que requerían de su asistencia, de cara a iniciar la etapa preparatoria al juicio, se hicieron sin la presencia de Buitrago, cuando en anteriores sesiones el llamado zar del contrabando incluso se acercaba a una sede de autoridades portuguesas y confirmaba su presencia.
La extraña ausencia de alias Papá Pitufo se convirtió en una inquietud para las autoridades en Portugal, que intentaron resolver de la forma más obvia: buscándolo. Ordenaron las actuaciones de verificación y búsqueda y el resultado se consignó en un informe que entregaron a la oficina de Interpol con la conclusión básica: Diego Marín Buitrago no aparece.
“En adición el proceso judicial concerniente a dicho ciudadano, se remite el oficio procedente del mismo ministerio, mediante el cual se informa que la policía judicial de Portugal ha informado que el ciudadano colombiano Diego Marín Buitrago no se encuentra residiendo en ninguna de las direcciones conocidas”, advierte la carta de la embajada de Portugal.

La defensa de alias Papá Pitufo advierte que su cliente efectivamente cambió el domicilio en Portugal, pero que esto fue notificado al juzgado donde está el expediente. Aseguraron que el llamado zar del contrabando sigue en ese país y atento a las diligencias que están en curso en su proceso judicial.
El resultado de las averiguaciones en Portugal fue incluido en un informe que compartieron con la oficina de Interpol en Lyon, Francia, y que por conducto fue tramitado con Colombia a través de la Dijin. La advertencia puntual es de informar a las autoridades competentes que alias Papá Pitufo no aparece; lo están buscando.
Alias Papá Pitufo se encuentra en una etapa decisiva en el proceso judicial que avanza en Colombia. La Fiscalía y su defensa debaten cuáles serán los elementos de prueba que llevarán al juicio, donde el fiscal a cargo del proceso espera obtener una condena en su contra, como cabecilla de una red de contrabando enquistada en las entidades a cargo de combatirla.

Los abogados de Papá Pitufo insistieron en que las advertencias son infundadas. Su cliente sigue en Portugal y pendiente de su caso, aunque sí reconocen que no ha asistido a las últimas diligencias, con el argumento que procesalmente no resulta obligatoria o necesaria su presencia. Incluso, advierten, radicaron un derecho de petición a la Policía para aclarar la situación.
El ente acusador logró mantener la medida de aseguramiento en su contra por el mismo proceso y la circular roja de Interpol. Si Diego Marín Buitrago sale de Portugal o busca refugió en otro Estado, es muy probable que se dé cumplimiento a esa orden de detención internacional.
En Portugal, el Tribunal le negó la solicitud de asilo y el llamado zar del contrabando acudió al recurso de apelación, para que una sala de segunda instancia, en el mismo Tribunal, discuta su petición de protección especial a ese país. Un asunto que seguramente alias Papá Pitufo ve complejo por las condiciones y el enredado proceso judicial que lo persigue.

Por ahora, mientras se fijan las fechas para nuevas audiencias judiciales, la preocupación es saber dónde está Diego Marín Buitrago, si volverá a las audiencias judiciales y por qué no estaba en los lugares que dejó como domicilio, cuando se supone era el compromiso para quedar en libertad. Su defensa dice que sí estará en las audiencias.
