En la tarde de este jueves 1 de octubre y en la cárcel de Guaduas, Cundinamarca, Jorge Enrique Figueroa Monroy, alias Toto, fue notificado de una orden de extradición a los Estados Unidos y por un crimen de hace 28 años en Bogotá.

Se trata del asesinato de Francisco Arnoldo Moreno Aguilar, agente de la Administración para el Control de Drogas de los Estados Unidos (DEA), que estaba en la capital del país en apoyo a labores de investigación. Fue asesinado por sicarios el 22 de noviembre de 1998 en inmediaciones del establecimiento conocido como El Divino, en la llamada Zona Rosa de Bogotá.
El agente de la DEA trabajaba en una investigación contra una organización narcotraficante con sede en la ciudad de Bogotá, donde coordinaban el tráfico de estupefacientes hacia Estados Unidos y Europa. La red de narcos estaba asociada con criminales israelíes, los mismos que habrían ordenado el asesinato del agente de la DEA.
En este punto es donde aparece Figueroa Monroy. En Colombia se adelantó una investigación que llevó a su captura el 15 de febrero de 2018, dos décadas después del crimen. Fue condenado y completó ocho años privado de la libertad en cárceles como La Picota y Guaduas, donde fue notificado de la orden de extradición.

A la cárcel llegaron los agentes del Cuerpo Técnico de Investigaciones (CTI) y de la DEA en el propósito de explicarle a Enrique Figueroa Monroy, alias Toto, que su vinculación al crimen, al asesinato del agente norteamericano, sería juzgado y también condenado en ese país, donde tendrá que pasar el resto de su pena.
La captura de Jorge Enrique Figueroa Monroy incluye una imputación por cargos relacionados con narcotráfico y homicidio en segundo grado de una persona internacionalmente protegida, el asesinato del agente de la DEA.

Los investigadores a cargo del proceso y que acompañaron la notificación de extradición, resaltaron “el interés investigativo e histórico” de un caso que en Colombia fue juzgado, pero que en Estados Unidos tenía un capítulo pendiente.
