El Gobierno del presidente Gustavo Petro tomó una medida trascendental en la cárcel de Cómbita, en el departamento de Boyacá, después de que el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, denunciara una enorme red de extorsionistas que estaría afectando a la gente de su país.
El ministro de Justicia encargado, Andrés Idárraga, fue quien anunció el bloqueo absoluto de todas las señales de teléfonos celulares en ese centro penitenciario, para evitar que se sigan realizando llamadas extorsivas que estarían afectando incluso a ciudadanos salvadoreños.

“En Cómbita (Boyacá) estaban llamando a extorsionar gente en El Salvador, eso fue lo que dijo Bukele. Entonces vamos a tomar medidas urgentes en Cómbita de bloqueo de señales, como lo hemos venido hablando desde el año pasado”, explicó Idárraga.
De hecho, en agosto del año pasado, autoridades en Colombia confirmaron que en la cárcel de El Barne, en Cómbita (Boyacá), detectaron un call center que habría hecho cientos de llamadas extorsivas a comerciantes en Bogotá.
La situación fue de tal magnitud que la intervención de la Policía en ese centro penitenciario dejó la incautación de 50 celulares, un iPad, joyas, cinco módems de internet, 40 cables USB, 30 cargadores y más objetos que están prohibidos al interior de una prisión.

El presidente de El Salvador, Nayid Bukele, denunció hace algunas horas que con apoyo de Estados Unidos lograron detectar casi 100 celulares activos en la cárcel de máxima seguridad de Combitá, que estarían siendo utilizados para realizar llamadas extorsivas a los habitantes de ese país.
Bukele explicó, junto a su ministro de Justicia y Seguridad, Gustavo Villatorio, que la red de extorsionistas estaría buscando a personas que realizan algún oficio en particular para citarlas después en zonas despobladas; luego se hacen pasar como integrantes del cartel mexicano Jalisco Nueva Generación y hasta los intimidan diciéndoles que los tienen secuestrados.
Después de esa situación, el modus operandi activa la estafa vía telefónica a los familiares de la víctima para negociar la liberación, una situación que, según el ministro Villatorio, ha dejado varias víctimas en El Salvador.
Bukele señaló que esas llamadas están saliendo de “cobardes que se encuentran en esta cárcel de Cómbita, en Colombia”, describió la situación como una afectación directa a América Latina y reiteró que en El Salvador no hay secuestros ni carteles de droga.
