SEMANA revela un documento que involucra a dos poderosas entidades del Estado, como lo son el Ministerio de Defensa e Indumil.

El texto mostraba la difícil situación económica que enfrentaba Indumil en 2025, ya que estaba dejando de recibir más de 90.000 millones de pesos. La entidad consideró este problema como grave. “Una situación administrativa que está afectando de manera crítica los ingresos de nuestra entidad”.
Según el documento, Indumil estaba teniendo problemas debido a la venta de armas, lo que representaba un 9 % de sus ingresos.
En la carta, el presidente de Indumil hace un fuerte reclamo al ministro de Defensa, Pedro Sánchez. “Por lo anterior expuesto y considerando la gravedad del impacto para la industria militar, pilar estratégico de la defensa y seguridad nacional, solicitamos respetuosamente su intervención”.

Indumil envió esta carta en octubre de 2025 al ministro de Defensa y expuso lo que consideró un problema demasiado delicado, que radicaría en la entidad militar, en el Departamento de Control y Comercio de Armas, Municiones y Explosivos, DCCAE, que depende del Comando General de las Fuerzas Militares.
Señala Indumil: “Que el 2025 inició con un inventario de 4.333 procesos en la plataforma SIAEM 2.0 para la venta de armas de diferentes referencias, correspondientes a un total aproximado de 43.330 millones de pesos durante la presente vigencia; a corte de 30 de septiembre se han enviado al DCCAE para registro y cargue en la plataforma tecnológica SIAEM 2.0 un total de 3.297 armas correspondientes a un valor aproximado de 32.970 millones, para un gran total de 7.630 armas en la vigencia 2025″.
Añade Indumil en su extenso reclamo, “el cual obedece a un valor aproximado de $76.630 millones, de los cuales solo se han facturado a 30 de septiembre de 2025, una cantidad de 3.960 armas por un valor de 23.399 millones, quedando pendiente en la plataforma SIAEM, 3.661 procesos de venta de armas por gestionar, valorados en aproximadamente 36.661 millones de pesos”.

“La industria militar en su almacén principal en Fagecor tiene un inventario de 5.501 armas de diferentes referencias por un valor aproximado de 55.010 millones, las cuales no han sido enviadas, para que el DCCAE las cargue en la plataforma SIAEM, teniendo en cuenta las demoras administrativas en la gestión por parte de los funcionarios para agilizar los trámites de autorización a cada uno de los usuarios y se materialice la venta final de las armas”, le dice el coronel Mazo al ministro Sánchez en el documento.
Agrega el escrito que: “La situación anterior ha generado una afectación financiera, dejando de percibir ingresos por facturación por un valor aproximado de 91.620 millones de pesos, correspondientes a 36.661 millones de procesos pendientes por gestionar en la plataforma SIAEM y 55.010 millones del inventario que no ha sido enviado por parte de Indumil al DCCAE para el cargue en la plataforma SIAEM”.
Incluso, el coronel Mazo le advierte al ministro de Defensa que esto podría acarrearles problemas fiscales con los entes de control. “Mantener un inventario tan elevado en el almacén de depósito de Fagecor genera un riesgo de hallazgo por parte de las entidades de control internas y externas, quienes pueden señalar graves deficiencias en la gestión de activos y rotación de material”.

Indumil fue más allá, y le advierte al Ministro Sánchez que en el país existe la necesidad de las personas de comprar armas de fuego.
“La alta demanda del mercado colombiano en armas para la defensa personal ha creado un reto para la industria militar en la comercialización de estos productos, que para la fecha no ha podido ser solventado debido al represamiento de los procesos en la plataforma SIAEM, generando una afectación directa en los ciudadanos que no cuentan con la facilidad para iniciar los procesos de adquisición de armas y, lo más importante, culminarlos en un corto tiempo”.
El reclamo de Mazo al ministro Sánchez quedó expuesto en cuatro páginas en donde indica que: “Este panorama y el descrito anteriormente permiten evidenciar que, si bien se cuenta con un inventario suficiente para atender la demanda, la ineficiente gestión de los trámites por parte de los funcionarios del DCCAE genera cuellos de botella y demoras en el proceso de control y autorización.
Es de anotar que SEMANA reveló cómo, en la nueva política de control de armas de Indumil, la entidad bajó los precios de las pistolas y escopetas en casi un 50 %, y allí reconoció por segunda ocasión una necesidad de los ciudadanos en armarse.
Y es que mientras Indumil asegura que en el país hay necesidad de armas para la defensa personal, el ministro de Defensa reveló que próximamente se expedirá un decreto para desarmar a los ciudadanos, lo que reflejaría que la política de armas entre Mazo y Sánchez tendría un cortocircuito.
