El crimen del empresario Gustavo Aponte y su escolta, Luis Gabriel Gutiérrez, este miércoles 11 de febrero en el norte de Bogotá, se suma a una lista de homicidios con puntos particulares y planes criminales finamente diseñados.
Aponte y su escolta fueron asesinados simultáneamente, con un arma tipo pistola 9 milímetros, y los impactos fueron en las mismas partes del cuerpo: cabeza y cuello. Dos disparos fulminantes en cada cuerpo, en cada víctima. Así lo reveló el informe luego de la inspección que hizo la Policía a los cuerpos y el lugar de los hechos.
"Estaba planeado": la Policía entregó detalles de un caso de sicariato en el norte de Bogotá que dejó a dos personas muertas. Un empresario y su escolta fueron las víctimas. https://t.co/if1kX8q65f pic.twitter.com/qXjuWtlln1
— Revista Semana (@RevistaSemana) February 11, 2026
En el informe que conoció SEMANA se detallan las circunstancias de modo, tiempo y lugar del crimen. La forma en que los sicarios hicieron seguimiento, cómo se acercaron con traje formal (saco y corbata) a la salida del gimnasio y dispararon con tal precisión que los disparos en cada víctima fueron casi calcados.
El documento señala que los sicarios estuvieron siguiendo a las víctimas en distintos recorridos y escogieron previamente la salida del parqueadero del gimnasio como un punto débil en el que la víctima y su escolta no podrían reaccionar; quedaron atrapados en la puerta de salida del parqueadero.
Sobre las 3:38 de la tarde, de acuerdo con el informe, las dos víctimas recibieron impactos de arma de fuego que prácticamente los sentenció a muerte. Varias personas que estaban en el sitio trataron de auxiliarlos, incluso los trasladaron a centros asistenciales donde, una hora después, se confirmó su fallecimiento.

En el sitio, los investigadores encontraron tres celulares de las víctimas; además, un arma de fuego de propiedad del escolta del empresario, la misma que no pudo utilizar cuando los sicarios los alcanzaron y asesinaron. Como ya se mencionó, el informe advierte que en el sitio se encontraron rastros de disparos con un arma 9 milímetros.
La forma en que ocurrió el crimen advierte que no sería solo una persona con traje y corbata quien se acercó a las víctimas. La precisión de los disparos y la rapidez de los hechos abren nuevas hipótesis para señalar que serían al menos dos los sicarios, además de quienes garantizaron su huida.
En el informe de inspección en el lugar de los hechos se advierte que se tomaron declaraciones de los policías que llegaron al sitio, así como de los familiares de las víctimas que se acercaron al punto y las cámaras de seguridad para identificar a los responsables de este crimen.

La hipótesis criminal sobre los móviles, o lo que motivó el asesinato del empresario y su escolta, sigue siendo materia de investigación; se advierte que no sufría de amenazas recientes y que acudió a la protección de una escolta privada por temas de seguridad diferentes a una amenaza de muerte.
