La investigación por el asesinato del empresario Gustavo Aponte y su escolta, Luis Gabriel Gutiérrez, ocurrido el pasado miércoles en el norte de Bogotá cuando salían de un gimnasio, quedó en manos de la Fiscalía. Los agentes de la Sijín de la Policía se encargarán de recopilar todos los elementos de prueba que permitan establecer e identificar a los responsables.
Con el paso de las horas se han conocido más detalles que se suman al proceso, entre ellos, un video de cámaras de seguridad en el que se observa al sicario esperando durante varios minutos a las afueras del gimnasio, hasta que el empresario aparece junto a su escolta y se dirigen hacia el parqueadero.
“Que se conozca la verdad”, dijo Mario Iguarán, abogado de la familia del empresario Gustavo Aponte, asesinado por sicarios en el norte de Bogotá. https://t.co/if1kX8qDUN pic.twitter.com/k6x1e9MxTV
— Revista Semana (@RevistaSemana) February 13, 2026
Esos elementos de prueba serán fundamentales para avanzar en la investigación, aseguró el exfiscal general Mario Iguarán, quien advirtió que asumirá la representación de las víctimas en este caso e insistirá ante la Fiscalía para que el proceso avance con la mayor celeridad posible, se esclarezcan los hechos y se identifique a los autores intelectuales.
“La Unidad de Vida de la Fiscalía en la seccional Bogotá está al frente del caso, en cabeza de un fiscal delegado. Con la familia estamos esperando que se conozca la verdad, se haga justicia y se pueda identificar, individualizar y judicializar a estos asesinos”, afirmó Iguarán, al señalar que estará a cargo de la defensa.

El grupo de Homicidios de la Fiscalía será el encargado de recibir toda la información, los elementos materiales probatorios y las evidencias que recopilan los investigadores de la Sijín tras estos hechos. Desde ya se contemplan varias hipótesis, entre ellas, las amenazas que habría recibido previamente el empresario en medio de presuntas extorsiones.
El comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá reveló detalles de lo ocurrido en la esquina de la calle 85 con carrera séptima, donde el empresario y su escolta fueron atacados con disparos de un arma tipo pistola de 9 milímetros. En total, cuatro tiros acabaron con la vida de las víctimas.

Se espera que, con el avance de la investigación, se pueda establecer la responsabilidad de los autores materiales e intelectuales en este caso, un hecho que resulta particularmente llamativo, pues, hace un año, en el mismo lugar, fue asesinada otra persona bajo la misma modalidad. Para muchos, esta coincidencia evidencia la grave situación de seguridad que enfrenta Bogotá.
