Cuatro horas duró la primera sesión de indagatoria del expresidente Álvaro Uribe Vélez frente a la fiscal tercera delegada ante la Corte Suprema de Justicia, debido a su presunto conocimiento de los hechos que rodearon las masacres de La Granja y El Aro, ocurridas en 1996 y 1997, respectivamente, cuando se desempeñaba como gobernador de Antioquia.

Fuentes cercanas al caso le señalaron a SEMANA que en la primera parte de la indagatoria se hicieron preguntas de contexto sobre sus funciones en la Gobernación de Antioquia entre los años 1995 y 1997.
Igualmente, se indagó sobre su conocimiento de las incursiones paramilitares en el corregimiento de La Granja, ubicado en el municipio de Ituango, Antioquia, el 11 de junio de 1996.
“No soy asesino”: el expresidente Álvaro Uribe acudió a la Fiscalía a una diligencia de indagatoria por la investigación de las masacres de El Aro y La Granja, y el asesinato de Jesús María Valle. https://t.co/f0wz5K8LNE pic.twitter.com/twn2kDGvlh
— Revista Semana (@RevistaSemana) September 4, 2026
También se abordó la masacre en el corregimiento de El Aro, municipio de Ituango (Antioquia), donde fueron asesinados al menos 17 campesinos, entre los días 22 y 27 de octubre de 1997.
El exmandatario también fue indagado por los hechos que rodearon el asesinato del abogado Jesús María Valle, registrado el 27 de febrero de 1998, cuando adelantaba investigaciones para establecer la relación entre agentes del Estado y los grupos paramilitares en estas dos incursiones armadas ilegales.

En los próximos días se fijará la nueva fecha para la reanudación de la indagatoria. Esto debido a compromisos académicos que tiene el expresidente en el exterior.
“No soy un asesino”
A su llegada al búnker de la Fiscalía, en el occidente de Bogotá, el expresidente Uribe Vélez aseguró que enfrentaba con un gran dolor la citación a esta audiencia.
“Acudo a esta acusación con el dolor de la injusta condena de mi hermano, un fiquero básico de valores morales, condenado por quienes no supieron de él más allá de las opiniones de sus acusadores, el mismo comité de mis adversarios políticos”, dijo.

Agregó: “Creí que le había servido a la Nación, pero hoy acudo a decir que no he sido asesino. El dolor que me afecta no deteriora mi amor y mi lucha por Colombia, que permanece por encima de honores y dolores”.
El exjefe de Estado aseguró que en los últimos años se ha querido afectar, mediante la vía jurídica, su buen nombre, honra, integridad y carrera política.
