En los últimos días, cientos de familias han resultado damnificadas tras el paso del huracán Iota por el archipiélago de San Andrés y Providencia, a 18 kilómetros de distancia y el cual, de acuerdo con el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), se ha convertido en el primer huracán de categoría 5 en impactar directamente al país.
Hay que mencionar que aunque el ciclón dejó graves afectaciones en San Andrés, el peor golpe se lo llevó la isla de Providencia, donde dos personas murieron, seis quedaron heridas y una más está desparecida, según datos oficiales de las autoridades.

Una de las familias que resultó gravemente afectada por la emergencia que desató el paso del huracán Iota es la de Vilma Jay, una periodista colombiana que ha estado reportando la situación desde el archipiélago, en medio del dolor que viven sus habitantes tras haberlo perdido todo.

A través de sus redes sociales, la comunicadora compartió fotografías de cómo quedó la casa en la que habita su familia y a la que pudo volver tres días después del paso del huracán. La imágenes muestran cómo se desplomó el techo y quedaron destruidos otros objetos como ventanas, bombillos y tejas.
“Completamente destechada quedó la casa, aquí en La Loma, la casa que tantas alegrías nos ha dado. Este era el cuarto en donde me quedaba cada vez que venía de vacaciones, y miren cómo quedó todo completamente destruido”, contó la periodista. “Eso se recupera, lo importante es que todos están sanos y salvos”, reveló.
Así mismo, Vilma Jay, en nombre de los isleños, aseguró que van “viviendo un día a la vez”, y confesó que esta situación la hace sentir débil, con mucha angustia y ansiedad, a pesar de que debe hacerse la fuerte cada vez que está delante de las cámaras para dar un nuevo reporte en vivo sobre la situación que se vive en el archipiélago.

“Me duele mi gente, mi isla. De todo sentí en el momento. Impulso, dolor, miedo y, sobre todo, impotencia por no poder hacer nada por mis tíos, quienes están damnificados por la pérdida de sus techos”, expresó Jay.
De hecho, la periodista conmovió a los colombianos al no poder contener las lágrimas en pleno informe para un noticiero local y revelara que en los últimos días no ha podido dormir debido al desconsuelo de no saber qué pasara con los habitantes de la isla. “Me duele no saber nada de mis familiares y de mis amigos en Providencia. Ayer me acosté sabiendo que están vivos y eso me calmó muchísimo, pero eso no deja de preocuparme su estado”, aseveró.
Los providencianos que están en #SanAndrés, se están organizando en grupos para llegar en lanchas a #Providencia y saber cómo están sus familiares. Piden a la capitanía que les de el zarpe y así poder llevar ayudas humanitarias. #SanAndresNecesita #EsUnDesastre pic.twitter.com/Fg5VYUVwja
— Vilma Jay (@VilmaJay14) November 17, 2020
Situación de desastre tras paso del huracán Iota
Ante las graves afectaciones que ha dejado el paso del huracán Iota en San Andrés, Providencia y Santa Catalina, el presidente Iván Duque decidió decretar situación de desastre en la zona por un término de 12 meses, según se lee en la normativa que además señala que este tiempo puede ser prorrogable hasta por un periodo igual.
De acuerdo con el Decreto 1472 de 2020, los lineamientos generales para el manejo de la situación de desastre comprenden varias líneas de acción, entre ellas:
- Asistencia humanitaria a las familias afectadas, con alimentación y elementos de dormitorio, aseo y cocina, durante el tiempo que dure la emergencia y un tiempo adicional necesario en el desarrollo del proceso de recuperación.
- Agua potable y saneamiento básico.
- Administración y manejo de albergues y subsidios de arrendamiento temporal para las familias que se vieron obligadas a abandonar su vivienda por cuenta de la emergencia climática.
Así mismo, el presidente Iván Duque reiteró que su Gobierno seguirá entregando ayudas humanitarias a las personas afectadas por el devastador paso del huracán Iota, el cual dejó, según la Unidad Nacional de Gestión de Riesgo, más de mil viviendas destruidas.
