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Increíble, pero cierto: Recusaron al representante Mauricio Toro por su orientación sexual ¿Homofobia?

El representante Mauricio Toro, autor del proyecto de ley contra las terapias de conversión, fue víctima de intolerancia.


En la Comisión Séptima de la Cámara de Representantes, a punto de llevarse a cabo el primer debate del proyecto de ley que busca prohibir las terapias de conversión contra la comunidad LGBTI, el congresista Mauricio Toro fue víctima de un posible acto de homofobia.

Toro, un hombre abiertamente gay, fue recusado por Jonathan Steven Silva Mocetón, quien también es conocido como activista cristiano en redes sociales. El ciudadano, que radicó la solicitud directamente en la Comisión de Ética, argumenta que el congresista se encuentra en un conflicto de interés al participar en el trámite del proyecto.

“Mauricio Toro Orjuela tiene un interés particular real directo, actual y por lo cual debe declararse impedido, porque presentó un proyecto que solo favorece una minoría donde él está incluido y discrimina a quienes no tienen su misma orientación sexual”, explicó el ciudadano en el documento.

En las peticiones, Silva pide suspender inmediatamente el trámite del proyecto de ley hasta que la Comisión de Ética decida sobre el caso.

A pesar de que la recusación fue radicada en la mañana del día del debate, el ciudadano envió una copia a la Comisión Séptima para que el representante y los demás miembros de la corporación fueran notificados.

El representante Mauricio Toro reaccionó argumentando que la Comisión de Ética deberá decidir sobre el tema antes de que exista un impedimento en firme. Luego, aseguró que fue víctima de un acto de homofobia.

“Me están recusando por ser gay. No hay allí más que homofobia y discriminación en este escrito. Lo que dice quien me recusa es que yo no puedo legislar por representar a quien represento. Entonces, una mujer que llega aquí a presentar un proyecto de ley a favor del emprendimiento femenino no podría hacerlo. Se cae de todo sustento”, aseveró.

El representante también denunció que Silva publicó un video con “información mentirosa, desinformativa y falsa” sobre el proyecto de ley. La grabación, que ha sido rotada por WhatsApp, advierte sobre un supuesto riesgo a la libertad de culto y “persecución contra la iglesia cristiana”.

“Les anuncio de una vez que voy a tomar medidas judiciales por el delito de difamación, injuria y calumnia al señor Jonathan Silva. En un video, difama, dice mentiras sobre mí, desinforma, afecta mi honra y afecta mi imagen. Casi todo lo que dice allí es falso”, señaló Toro.

Este no fue el único recurso para torpedear el proyecto de ley de Toro. El representante Carlos Eduardo Acosta, de Colombia Justa Libres, radicó una proposición de archivo.

Acosta, miembro de la misma comisión, se pronunció frente a la recusación: “Por principio de precaución, antes de seguir adelante con los debates, sí se deberían tener en consideración cuáles son las consecuencias que tienen que ver con este tema, independientemente de otras consideraciones y argumentos”.

La respuesta de Toro fue que, en ese caso, aplicaría la presunción de inocencia. “O sea, a mí me están recusando por mi orientación sexual e identidad de género. ¿Qué más acto de discriminación que ese?”, replicó.

“¿Que yo no pueda presentar un proyecto de ley que protege los derechos de la comunidad diversa, que está siendo torturada, sometida a vejámenes, a electrocutamiento, violaciones, mutilaciones, quemadas con ácido y baños de agua fría? ¿Que no pueda defender a la comunidad por la que me elegí en el Congreso de la República hace cuatro años?”, cuestionó.

“Es una recusación homófoba, pero que eso ya lo definirá la Comisión de Ética”, concluyó.

Jorge Gómez Gallego, de Dignidad, intervino a favor de Toro, asegurando que, en ese sentido, todos deberían estar impedidos por la condición de heterosexualidad.

“Nadie podría votar ese proyecto porque los heterosexuales también estaríamos impedidos. Aquí sí hay una cosa absurda. La decisión de la mayoría de los compañeros de oponerse al proyecto es una posición supremamente reaccionaria y retardataria”, aseveró, recalcando que existió homofobia dentro de las acciones en contra del proyecto de ley.

“Se está cometiendo un exceso de posición homofóbica en esta situación”, concluyó.

Toro, junto a Gómez y otros tres representantes, presentó una proposición de aplazamiento del proyecto de ley. La idea del congresista, quien no resultó reelecto para el próximo periodo en el Congreso, es citar de nuevo el debate antes del 20 de julio. Por ahora, la Comisión de Ética tiene tres días para resolver la recusación.