Algunos integrantes de la Asamblea Nacional Constituyente de 1991 se pronunciaron tras la muerte de Antonio Navarro Wolff y aprovecharon para hacer un pedido sobre la forma en la que mejor se reconocería lo hecho por el exintegrante del M-19.

Por medio de un comunicado, expresaron su tristeza por la noticia y le enviaron sus condolencias a la familia del político. Asimismo, resaltaron la tarea que hizo para alcanzar los acuerdos que acabaron el M-19 como grupo insurgente.
“Como líder de uno de los grupos armados que firmaron acuerdos de paz con el Estado a inicios de la década de los años noventa, y en medio de dificultades que parecían insalvables, Antonio Navarro siempre mantuvo firme su convicción de acudir al diálogo y al consenso pluralista para superar la violencia política y alcanzar la paz y la democracia plena”, señalaron.
Los firmantes recordaron que en esa condición participó de manera decisiva en la construcción de los acuerdos que permitieron la convocatoria de la Asamblea Nacional Constituyente.
#Política | Integrantes de la Asamblea Nacional Constituyente de 1991 lamentaron el fallecimiento de Antonio Navarro Wolff y señalaron que la mejor manera de honrar su legado es mantener vivo el compromiso con los principios de la Constitución del 91: el Estado Social de Derecho,… pic.twitter.com/C4vuu7NOtm
— ÚltimaHoraCaracol (@UltimaHoraCR) November 2, 2026
“Junto con Álvaro Gómez Hurtado y Horacio Serpa Uribe, ya fallecidos, hizo parte de la presidencia colegiada que orientó las deliberaciones de la Asamblea, y contribuyó en forma decisiva a la construcción del consenso indispensable para elaborar la Carta Política que hoy rige los destinos de Colombia”, agregaron.
Destacaron las convicciones democráticas que caracterizaron a Navarro Wolff y que le ayudaron a desempeñar distintos cargos públicos.
En ese sentido, recordaron que fue distinguido como mejor alcalde del país por lo que hizo como máximo mandatario de Pasto en el período 1995-1997.

Después de eso, fungió como gobernador de Nariño, representante a la Cámara y senador de la República.
Ya en la parte final de la carta, los firmantes hicieron un pedido acerca de cómo sería el mejor reconocimiento que podría tener el líder político: mantener vivo el compromiso con los postulados de la carta política del 91.
“Sus valores y principios, el Estado Social de Derecho, la Carta de derechos, el pluralismo, la inclusión, la democracia participativa, el reconocimiento de las comunidades étnicas, la vocación por la paz como derecho y como deber. Es, en sus propias palabras, ‘un camino de transformación de Colombia que hay que continuar y profundizar’”, concluyeron.
