Uniformados de la Seccional de Tránsito y Transporte de la Policía Nacional, junto con miembros del Ejército, frustraron en las últimas horas un ataque terrorista que pretendía sacudir el departamento de Nariño.

El hecho, calificado por el Gobierno como una victoria de la Fuerza Pública frente a los grupos armados ilegales, dejó como resultado la incautación de un cargamento masivo de explosivos y la captura de una persona.
De acuerdo con el reporte oficial compartido por el presidente de la República, Abelardo De La Espriella, agentes de tránsito interceptaron un vehículo de la marca Renault para una inspección de rutina.
Durante el registro del automotor, la pericia de los agentes permitió hallar ocultos 78 artefactos explosivos artesanales de alta letalidad, conocidos en el ámbito militar como tatucos.
¡FRUSTRAMOS UN ATENTADO NARCOTERRORISTA EN NARIÑO!
— Abelardo De La Espriella (@ABDELAESPRIELLA) November 2, 2026
¡117 KILOGRAMOS DE EXPLOSIVOS INCAUTADOS Y UN CAPTURADO!
¡LA ACCIÓN OPORTUNA DE NUESTRA POLICÍA NACIONAL EVITÓ UNA TRAGEDIA!
En el sector de Cano Bajo, municipio de Chachagüí, Nariño, sobre la vía Panamericana que comunica a… pic.twitter.com/QYB77RX1QI
El Ejército Nacional informó que la operación se desarrolló en el municipio de Chachagüí, luego de recibir información sobre una posible acción terrorista que estaría relacionada con la estructura Carlos Patiño, de las disidencias de las Farc al mando del criminal Iván Mordisco.
La carga, que pesaba exactamente 117 kilogramos y venía distribuida en dos cilindros de 40 libras dentro del automotor, representaba una amenaza letal inminente, de acuerdo con la información de las autoridades.
La Policía Nacional explicó que los uniformados detectaron un vehículo particular que ingresaba a una vía terciaria. En él se encontraron los dos cilindros, además de dos cargas impulsoras con sistema de iniciación mediante mecha de fabricación boliviana y cinco kilogramos de pólvora negra.

Las labores de inteligencia preliminares apuntan a que el cargamento procedía del corregimiento de El Remolino, en el municipio de Taminango, y tenía como objetivo directo las instalaciones del peaje de Cano Bajo.
Las autoridades confirmaron que la posible activación de estos elementos habría puesto en riesgo directo a más de 300 familias asentadas en el área y a cerca de 1.200 personas que diariamente se movilizan por esta zona.
El presidente De La Espriella extendió un reconocimiento público a los hombres y mujeres de la Policía Nacional y el Ejército, destacando que su oportuna vigilancia evitó lo que pudo haber terminado en una masacre.

El mandatario afirmó que este tipo de acciones desesperadas por parte de los grupos narcoterroristas obedecen a la intensa presión ofensiva que el Estado mantiene desplegada en todo el territorio nacional.
“Seguiremos enfrentando a estas organizaciones narcoterroristas con toda la capacidad legítima del Estado. ¡No vamos a retroceder un solo milímetro!“, destacó el mandatario colombiano.
