Este viernes 13 de febrero, el juzgado 22 de control de garantías de Bogotá ordenó la captura de Violeta Arango Ramírez, alias Violeta, procesada por el atentado terrorista en el Centro Comercial Andino, registrado el 17 de julio de 2017. La acción dejó tres mujeres muertas y una decena de heridos.
“Librar orden de captura contra la señora Violeta Arango Ramírez con el fin que continúe en detención preventiva en establecimiento carcerlario”, señala la decisión que le fue notificada en audiencia pública a todas las partes.

La decisión se emite después de que el Gobierno, por medio de una resolución del Ministerio de Justicia, le retirara su nombramiento como gestora de paz con la guerrilla del ELN.
Violeta fue capturada en junio de 2022 en medio de un operativo militar contra un jefe del ELN en zona rural del municipio de Morales (Bolívar).
Tras su detención fue presentada ante un juez de control de garantías para ser procesada por los delitos de homicidio agravado, tentativa de homicidio, rebelión, terrorismo y concierto para delinquir. Por la gravedad de los hechos se ordenó su traslado a una cárcel.

Sin embargo, y pese a su conducta, el Gobierno la designó como gestora de paz para los diálogos que se iban a llevar a cabo con la guerrilla del ELN en La Habana (Cuba). Esto teniendo en cuenta que Violeta había hecho parte del Movimiento Revolucionario Popular (MRP), una milicia de dicho grupo subversivo.
Debido a esto se ordenó su libertad para que participara en los diálogos.
En abril de 2023 fue acusada por estos hechos terroristas. Pero el proceso se ha mantenido quieto por su calidad de gestora de paz. Esta situación generó un fuerte reproche por parte de las víctimas que señalaron que la joven había sido la determinadora de este atentado terrorista.
Víctimas del atentado al Centro Comercial Andino aseguraron que el Gobierno omitió informar a la Fiscalía que alias Violeta ya no era gestora de paz, lo que habría facilitado su fuga. Un juez ordenó su captura. https://t.co/if1kX8qDUN pic.twitter.com/WPogppJM1E
— Revista Semana (@RevistaSemana) February 13, 2026
En la lectura del escrito de acusación se hizo especial énfasis en el “evento 17″, el cual tiene relación con la ubicación de un artefacto explosivo en el baño de mujeres ubicado en el segundo piso del centro comercial. En este sentido, se señaló que pese a que sabía la gravedad de este hecho, continuó con su planeación y ejecución, puesto que se buscaba generar temor en la ciudadanía. Las pruebas recolectadas demostraron que fue pieza clave en la planeación del atentado, recopilando durante semanas información clave.
“Violeta Arango Ramírez, como parte de la organización criminal, participó en la planeación minuciosa (de) este acto terrorista, realizó vigilancias al centro comercial Andino, verificó vías de acceso y escape, rutinas de la autoridad policial, CAI cercanos, horas apropiadas para ingresar y salir, tipo de vestuario para pasar desapercibido e identificaron la ruta para dirigirse al baño objeto del atentado”, precisa uno de los apartes.

Igualmente, consultó mapas de Bogotá “incluyendo rutas de acceso y evacuación”, haciendo una hoja de ruta precisa para ubicar el artefacto explosivo en el baño de mujeres “e imprimió algunas de esas imágenes y tomó pantallazos de esos mapas y guardó en un archivo de Word en una USB”. En todo momento —sostuvo el fiscal— sabía que estaba planeando una acción terrorista. “Sabían que era previsible que los baños de mujeres en la tarde del día previo a la celebración del día del padre estaban al límite, por lo tanto, que era previsible la muerte y lesiones de las personas que acudían a ese sitio, dejando librado al azar la no ocurrencia de estos hechos”.
En la decision que se notificó este viernes, el juzgado compulsó copias con el fin que la Procuraduría General investigue “le posible actuar omisivo” de los funcionarios de la Oficina de Alto Comisionado para la Paz que “debieron tramitar la comunicación de la Resolución n.º 17 del 23 de enero de 2025 ante las autoridades”. Esto es, la decisión de suspender la delegación de Violeta como gestora de paz.