Fuentes cercanas a la Fiscalía General de la Nación le confirmaron a SEMANA que una fiscal delegada ante la Corte Suprema de Justicia solicitó audiencia de imputación de cargos en contra del presentador Jorge Alfredo Vargas por el delito de acoso sexual.

Por estas denuncias, en marzo de 2026, Caracol Televisión anunció que “de mutuo acuerdo” se iba a terminar el contrato laboral con el presentador después de casi dos décadas.
“Estas decisiones no constituyen un juicio de valor sobre los hechos denunciados, ni implican una conclusión sobre responsabilidades individuales. Responden a la necesidad de proteger la integridad de todas las personas involucradas y sus familias”, señaló en ese momento Caracol Televisión mediante un comunicado.

Las mismas fuentes indicaron que después de escuchar varias declaraciones en los últimos meses, que incluyen a las denunciantes y a compañeros de trabajo de Vargas, se tomó la trascendental decisión.
Además, confirmaron que cuatro víctimas ratificaron sus denuncias ante la Fiscalía, poniendo de presente los constantes mensajes que les enviaba el presentador para que aceptaran sus invitaciones a salir.
En estos mensajes existía un claro componente sexual. La fiscal del caso y su equipo encargado concluyeron que el presentador habría abusado de su importante cargo, trayectoria y reconocimiento para realizar este tipo de acciones.

Las víctimas, que por orden constitucional mantienen su identidad en completa reserva, señalaron que el presentador las abordaba en los pasillos del noticiero para intentar “robarles besos” o tocarlas de manera indebida.
Igualmente, según señalaron a la Fiscalía en las declaraciones en las que contaron con la asesoría y el acompañamiento de sus abogados, las invitaciones a salir se tornaban complejas e “intensas”.
El presidente de Caracol Televisión, Gonzalo Córdoba Mallarino, emitió un fuerte pronunciamiento en dicha oportunidad asegurando que existía tolerancia cero frente a estos hechos.

“Aquí debe existir una certeza clara: nadie está por encima de la dignidad de otra persona. Ningún talento, ningún cargo y ninguna trayectoria justifican comportamientos que vulneren ese principio”, manifestó.
Añadió: “Vamos a revisar nuestros protocolos, reforzar los mecanismos de denuncia y asegurar que existan procedimientos claros y confiables. Sin embargo, ninguna norma sustituye la responsabilidad individual y colectiva de construir una cultura de respeto”.
Por orden de Córdoba Mallarino, se conformó un grupo especial para recibir varias denuncias de trabajadoras del canal.
Después de su salida, Vargas publicó un comunicado en el que negaba los hechos denunciados.
