Una hipótesis de los investigadores tras el asesinato del periodista Cristian Herrera está justamente en la actividad que desarrollaba como comunicador, especialista en los temas judiciales en la ciudad de Cúcuta. Hizo reiteradas denuncias sobre la situación de criminalidad y cómo tres bandas se disputan el control de la capital de Norte de Santander.

Cristian redactó con nombre propio a los responsables de masacres en la ciudad de Cúcuta, entre ellos quienes, de acuerdo con los investigadores, ordenaron su asesinato el pasado sábado y mientras el comunicador llegaba a visitar un familiar.
El periodista que por años se ganó la confianza de los investigadores de la Sijín y el CTI en Cúcuta, estaba bajo amenaza. Tenía un esquema de seguridad y un vehículo blindado; sin embargo, ese mismo día los dos escoltas no estaban a su lado, lo que facilitó al sicario acercarse y atacar.
Dos delincuentes, alias Angélica y Wilmer, eran responsables de hacer seguimiento al periodista, de buscar el mejor momento para que el sicario cumpliera su misión asesina. Fue justamente cuando los escoltas se ausentaron y Cristian se quedó solo: el homicida, Jhon Sebastián Duque, alias Demonio, en una moto disparó.
Más imágenes de los capturados por el homicidio del periodista Cristian Herrera, en Cúcuta. Las autoridades identificaron al presunto autor intelectual del crimen: alias Porras. https://t.co/if1kX8q65f pic.twitter.com/KHraEEU6UA
— Revista Semana (@RevistaSemana) June 10, 2026
“De acuerdo con el proceso investigativo, alias Demonio sería el presunto autor material del homicidio. Este individuo estaría vinculado a actividades relacionadas con homicidios y hurtos, y tendría vínculos delincuenciales con alias Porras, cabecilla privado de la libertad del Grupo de Delincuencia Común Organizada conocido como Familia P”, dijo la Policía tras la captura de tres delincuentes.
Alias Porras es Evert Carreño Corredor, cabecilla de la organización criminal conocida como la Familia P. Está privado de la libertad hace 10 años y de manera insólita desde la cárcel logró controlar una red de tráfico de drogas y una oficina de sicarios, la misma que se encargó de acabar con la vida de Cristian.
Carreño Corredor ha pasado por varias cárceles. Estuvo en Bogotá y ahora permanece en la cárcel de máxima seguridad de Valledupar, bajo estricta vigilancia y control, aunque no lo suficiente porque las denuncias de Cristian advirtieron hace meses cómo este delincuente, alias Porras, logró ordenar asesinatos desde su celda.

“Los disparos irrumpieron la tarde del día 17 de mayo de 2024, en el barrio Caño Limón, donde quedaron los cuerpos de Luis Alberto Forero, Brayan Raúl Durán y Héctor Arcesio Túquerres Rojas, quienes eran piezas clave en la expansión territorial de Porras en la Comuna 6; los tres cadáveres tendidos sobre el asfalto. Nadie alcanzó a reaccionar”, decía Cristian en sus historias sobre el crimen en Cúcuta.
En las próximas horas la Fiscalía presentará a los capturados ante un juez de control de garantías para imputar cargos por homicidio y concierto para delinquir, con la esperanza de que el juez entienda la gravedad del hecho y ordene enviarlos a la cárcel por ser claramente un peligro para la sociedad.
