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Lo último: Petro celebró que un sector del Partido Conservador no sea oposición en su gobierno

Algunos miembros de uno de los partidos de mayor tradición en el país dijeron querer participar en los acuerdos que ayuden a lograr un verdadero cambio en Colombia.


El presidente electo de Colombia, Gustavo Petro, respondió a la carta emitida este 25 de junio por parte del Partido Conservador, en la que explicaban que, contrario a lo que se creía, no oficiará como colectividad de oposición al gobierno de izquierda que iniciará el próximo 7 de agosto, sino que participará de los acuerdos necesarios para lograr cambios en el país.

Por medio de su cuenta de Twitter, Petro dio la bienvenida al partido “al Gran Acuerdo Nacional” y aseguró que “se construirá historia si el Partido Conservador respalda las iniciativas legislativas del gobierno del Cambio”.

“El alma del Álvaro Gómez Hurtado de la Constitución del 91 revive en el Acuerdo sobre lo Fundamental”, indicó Petro, recordando al asesinado líder conservador, quien participó en la Asamblea Constituyente de 1991.

La carta la dio a conocer el senador del Partido Conservador, Carlos Andrés Trujillo, por medio de un video que publicó en Twitter, en el que aparece leyendo la misiva a todo el país.

De acuerdo con la lectura, el grupo de conservadores firmantes decidió “no ser oposición al gobierno electo de Gustavo Petro”, y respaldará el plan de gobierno siempre y cuando “la agenda legislativa que se proponga” se apague a la Constitución Política redactada en 1991 “y teniendo como premisa el respeto por la propiedad privada y las libertades individuales”.

Asimismo, dijo, en nombre de sus compañeros, que quieren ser partícipes del gran acuerdo nacional que “permita como nación lograr salidas a la polarización, el enfrentamiento social y político, que garantice el desarrollo de nuestro país”.

Por otra parte, también rescató el hecho de que la elección de Petro nace del mismo proceso democrático que buscan defender, no solo por la votación de los colombianos, sino por la gestión que se hizo al unir a siete partidos y movimientos de izquierda que “constituyeron un pacto histórico con el que fueron a las elecciones por primera vez en marzo de 2022 y que contó con el respaldo de organizaciones sociales”.

¿En contra del partido?

No obstante, esta postura de algunos de los conservadores sorprendió al espectro político del país, ya que se da a pocos días después de que el presidente del partido, Omar Yepes, asegurara que la colectividad debería asumir una oposición a Petro, al menos en estos primeros días.

“El partido debe estar en la oposición. Una oposición completamente razonable, razonada. Sería un contrasentido que confrontemos al señor Petro en las elecciones y enseguida nos metamos en su gobierno. Para esa gracia hubiéramos votado por él desde el comienzo y nos hubiéramos evitado confrontaciones”, dijo Yepes el pasado 23 de junio.

Luego dijo que “sería un contrasentido que el conservatismo, que interpreta el sentir de amplios sectores colombianos a los que les debemos respeto, termine coincidiendo con el antagonista de ayer”.

Por su parte, el expresidente Andrés Pastrana, quien ocupó el puesto en la Casa de Nariño entre 1998 y 2022 con el aval de esta colectividad, aseguró que la elección de Petro trajo un momento lleno de incertidumbre al país, misma que hay que saber manejar desde los toldos conservadores.

“Para quienes en la pasada campaña electoral rechazamos, como ciudadanos y conservadores rasos, hechos y propuestas del Pacto Histórico que amenazan nuestro ya frágil sistema democrático, es evidente que nuestra patria ha quedado sumida en la incertidumbre y la angustia”, afirmó Pastrana.

Y añadió que “mientras el presidente entrante no garantice líneas rojas ante ofertas tales como concesiones a la corrupción y la criminalidad, estará enfrentado al país que rechaza pactos turbios y lenguaje tramposo diseñados para la entrega de Colombia a esas fuerzas oscuras”.

“Pactos contra la corrupción y el narcotráfico, garantía de la propiedad privada, supervivencia de las instituciones y defensa de las pensiones y salud como derecho sagrado: ahí está lo fundamental. El resto es acuerdos para la mermelada”, concluyó.