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Mindefensa ofrece $200 millones de recompensa por alias Javier, quien está convirtiendo en zona de guerra a Tumaco

Este sujeto, según las autoridades, mantiene una dura disputa con las otras disidencias de las Farc, Oliver Sinisterra, y Los contadores, en Nariño.


El pasado fin de semana en el municipio de Tumaco, departamento de Nariño, se vivió una sangrienta jornada. Cinco personas fueron asesinadas y otras seis resultaron heridas luego de un tiroteo registrado dentro de una discoteca. Los hechos se presentaron en la zona rural de Llorente, una región fuertemente golpeada por la violencia, la presencia de grupos ilegales armados y cultivos ilícitos. Algunos de estos hechos de violencia, aseguran las autoridades, tienen que ver con retaliaciones entre organizaciones al margen de la ley que se disputan las rentas criminales.

Uno de los causantes de estas acciones violentas, dicen las Fuerzas Militares, es alias Javier, un cabecilla de las disidencias de las Farc, de la estructura Urías Rondón, quien sostiene constantes enfrentamientos con otros reductos de la disuelta guerrilla como lo es la Oliver Sinisterra y Los Contadores.

Estas estructuras, aseguran las autoridades, son grupos ilegales armados cuya finalidad es la de apropiarse de toda la cadena que general el narcotráfico en la zona. Desde cultivos ilícitos, laboratorios de producción de cocaína, rutas, contactos y logística para sacar el alcaloide por el pacífico hacía el exterior.

Por esta razón, el ministro de Defensa, Diego Molano, ofreció una recompensa de hasta 200 millones de pesos para quien brinde información que permita la judicialización de alias Javier.

“Hay que controlar los homicidios colectivos que se vienen desarrollando, especialmente a lo largo de la vía de la Guayacana hasta Llorente, y en el Gualtal; por eso se van a desarrollar operaciones conjuntas de nuestro Ejército y Policía, especialmente para hacer control jueves, viernes, sábados y domingos, donde están sucediendo este tipo de hechos”, señaló Molano.

Así mismo el funcionario anunció que habrá una ofensiva contra todos los que están “involucrados en esta cadena del narcotráfico, especialmente contra los laboratorios y los semilleros que son los que generan ese ingreso para acciones terroristas y delincuenciales”.

El jefe de la cartera de Defensa, aseguró que sigue la presencia de la Fuerza Pública en el departamento de Nariño, específicamente en el Triángulo de Telembí para garantizar la seguridad en esos sectores.

Sobre las estructuras Los Contadores, Guerrillas Unidas del Pacífico, Oliver Sinisterra, entre otras, las autoridades han indicado que son los reductos de quienes decidieron no acogerse al proceso de paz y por el contrario se afianzaron en el camino de la criminalidad.

Algunas de estas estructuras aparecieron en el radar de la opinión pública, como fue la Oliver Sinisterra y su cabecilla alias Guacho, quien ordenó, como se recordará, que fuera asesinado un equipo periodístico ecuatoriano.

Sobre Los Contadores se conoce que su zona fuerte es el denominado Triángulo de Telembí, Magüí Payán, Barbacoas y Roberto Payán, en donde hay una fuerte presencia de cultivos ilícitos.

“En esas zonas se encuentran cultivos ilícitos, grandes cocinas en medio de la selva para convertir la hoja de coca en cocaína, fábricas de semisumergibles con los que sacan la droga a Centroamérica, vías fluviales y terrestres, y un total abandono estatal. Quien controla estos territorios controla el negocio. Y la disputa armada se reduce a una confrontación narcotraficante: para los grupos emergentes no hay ideologías políticas o sociales, solo los mueve ganar dinero”, indicó una fuente militar.

Semisumergible incautado en el Pacífico
Semisumergible incautado en el Pacífico - Foto: Cortesía Ministerio de Defensa

En armas son cerca de 300 hombres que siembran el terror entre las comunidades que no son afines a sus causas. El grupo ilegal fue creado por José Albeiro Arrigui, alias Contador, un sanguinario narcotraficante y quien fue capturado cuando se movilizaba con 14 hombres rumbo a Caquetá.

Estas estructuras, son las que tienen en guerra la región de Tumaco y sus zonas rurales. De acuerdo con los equipos de inteligencia, algunas de las muertes o masacres que se presentan en Nariño tiene que ver con los ajustes de cuentas entre estas disidencias armas, que involucran a la población civil en sus actuar criminal.