El día de ayer viernes 14 de agosto, el expresidente de Colombia Gustavo Petro publicó un mensaje a través de sus redes sociales acompañado de un video que llamó la atención de sus seguidores.

“Mientras mi gobierno llevó una universidad pública y gratuita al Tarra, Catatumbo, el actual gobierno bombardeó a la población civil, incluidos niños y niñas”, dijo Petro en su mensaje.
“Este es un crimen de guerra que debe ser investigado por la fiscalía o en su defecto por la Corte Penal internacional”, aseveró el exmandatario.

Sin embargo, el ministro de Defensa del actual gobierno, el general (r ) Jorge Mora, desmintió la información publicada por el expresidente y le pidió tener más cuidado con los mensajes que publica en sus redes sociales.
“Expresidente @petrogustavo verifique. Así evita desinformar. En asuntos de seguridad y defensa, los hechos y las fechas importan”, comenzó diciendo el actual ministro.

Según el general en retiro, las imágenes corresponden a hechos ocurridos en el año 2022.
“El video que usted publica y comenta corresponde a hechos ocurridos en El Tarra en abril de 2022, pocos meses antes de su posesión como Presidente de la República. ¿No se interesó durante su mandato en ese acontecimiento entonces tan reciente?”, dijo el ministro.
Expresidente @petrogustavo verifique. Así evita desinformar. En asuntos de seguridad y defensa, los hechos y las fechas importan.
— General Jorge Mora (@generaljmora) August 15, 2026
El video que usted publica y comenta corresponde a hechos ocurridos en El Tarra en abril de 2022, pocos meses antes de su posesión como Presidente de… https://t.co/ULDQzG6liZ pic.twitter.com/PyunTmbjwe
“Lo cierto es que no corresponde a una operación de este Gobierno, como usted asevera. La Fuerza Pública actúa en el marco de los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario y su misión es proteger a los colombianos, recuperar la muy deteriorada seguridad del país y contribuir a que el desarrollo llegue a todo el territorio nacional”, concluyó.
El Tarra, en Norte de Santander, forma parte de la región del Catatumbo, una zona afectada históricamente por el conflicto armado, el narcotráfico y el contrabando.
Su ubicación estratégica y la presencia de cultivos de coca favorecen la disputa por el control territorial y las rutas ilegales.
Actualmente, entre los principales actores armados señalados en la región están el ELN y las disidencias de las antiguas Farc, especialmente el Frente 33.

También existen otras estructuras criminales con presencia variable. Los enfrentamientos y amenazas han provocado desplazamientos, confinamientos y restricciones a la movilidad de la población civil.
