educación

Niños de comunidades emberá y senú estrenan escuelas rurales indígenas

El diseño de las escuelas fue consultado y acordado con las comunidades indígenas y sus autoridades, de acuerdo con sus costumbres y tradiciones.


250 niños indígenas pertenecientes a las etnias emberá y senú estrenaron ocho nuevas escuelas rurales indígenas construidas dentro del programa Aldeas de EPM, en las comunidades Río Alto y El Polvillo del municipio de San Pedro de Urabá; Los Almendros, del municipio de El Bagre; Dojura y Polines, del municipio de Chigorodó; El Delirio y Tigres 2, en el municipio de Caucasia, y Santa María El Charcón, del municipio de Uramita.

La compañía informó que la construcción de las ocho escuelas indígenas demandaron una inversión de $ 1.346 millones.

Tres de ellas fueron entregadas a comunidades emberá de los municipios de Chigorodó (Urabá antioqueño) y Uramita (occidente), y están compuestas por dos módulos circulares tipo tambo, en madera, con pisos elevados construidos en el mismo material.

Las cinco escuelas restantes fueron entregadas a comunidades senú de los municipios de San Pedro de Urabá (Urabá), Caucasia (Bajo Cauca) y El Bagre (Bajo Cauca).

Estas son rectangulares y cuentan con piso en concreto. Los diseños de estas estructuras fueron acordados con las comunidades y los niños indígenas en talleres de imaginario realizados previamente, en los cuales se tuvieron en cuenta sus tradiciones, costumbres, símbolos y creencias.

Las primeras escuelas indígenas se gestaron gracias a un convenio interadministrativo de asociación celebrado en 2017 entre la Gerencia Indígena de Antioquia, la Secretaría de Educación Departamental, EPM y los municipios de Ciudad Bolívar, Pueblorrico, Murindó, Urrao y El Bagre, con el fin de “mancomunar esfuerzos para el mejoramiento de la calidad de vida de las comunidades indígenas en el marco del programa Aldeas para el departamento de Antioquia”.

Así mismo, se señaló que el segundo convenio interadministrativo busca “cofinanciar el desarrollo de los centros educativos indígenas en el marco del Programa Aldeas, para el mejoramiento de la calidad de vida de las comunidades indígenas del Departamento de Antioquia” y fue firmado por las mismas entidades con los municipios de Caucasia, El Bagre, San Pedro de Urabá, Uramita, Murindó y Chigorodó, para la construcción de diez nuevas escuelas, de las cuales se entregan ocho, ya que las dos que se planearon con el municipio de Murindó debieron ser canceladas por motivos de orden público.

La inversión en estos dos convenios asciende a $ 2.851′387.500, de los cuales EPM aporta $ 696′387.500, representados en dinero y en especie (aprovechamiento forestal de la madera y el recurso humano para los diseños de estos proyectos y el seguimiento a la gestión).

EPM señaló que el programa Aldeas es una iniciativa mediante la cual se emplea la madera que cumple su período de maduración en las más de cuatro mil hectáreas de plantaciones forestales que la empresa dispone alrededor de sus embalses, para darle valor agregado y social mediante la oferta de un portafolio de soluciones constructivas para comunidades y territorios en alto grado de vulnerabilidad socioeconómica, que habitan en zonas donde hace presencia o construye y opera sus proyectos de infraestructura y mejora operacional.

Entre 2011 y 2018, el programa Aldeas ha entregado 1.990 viviendas, que beneficiaron a diez mil personas en 23 municipios de Antioquia, quienes hicieron realidad el sueño de tener vivienda propia o mejorarla.

Al acto simbólico de entrega de las escuelas, realizado en el municipio de Chigorodó, asistieron Eleazar Palacio Hernández, alcalde de Chigorodó; Samuel Borja Domicó, gobernador mayor Comunidades Emberá Chigorodó; Farley Fernando Angee Sánchez, director Infraestructura Física Educativa de la Gobernación de Antioquia; Ana Milena Joya Camacho, gerente Ambiental y Social Proyectos e Ingeniería de EPM, y Fredy Mejía Betancur, gerente regional de EPM.

“Aldeas es hoy mucho más que viviendas, es un programa de gestión ambiental y social para la construcción sostenible en madera, que incluye infraestructura y equipamiento social y comunitario (aulas ambientales, casetas comunales, colegios, centros de salud, parques infantiles), infraestructura turística y estacones para cercos”, puntualiza un comunicado de EPM.