Un contrasentido quedó en evidencia, según funcionarios de la Fiscalía, con el concurso de mérito que lanzó la entidad para ocupar más de 4.000 cargos que se supone deben ser de carrera. La denuncia más grave está en un asunto que parece simple, pero causa más indignación en las filas del ente acusador.

Resulta que algunos fiscales que fueron ubicados en importantes cargos durante la administración de Luz Adriana Camargo se presentaron al concurso de mérito en el propósito de lograr un espacio como funcionarios de carrera pero perdieron, no alcanzaron siquiera el puntaje mínimo.
Se supone que el funcionario que se presentó y perdió el concurso debería salir y dejar el espacio a quien lo ganó, pero no fue así. La denuncia que se difunde en los pasillos del búnker de la Fiscalía es que “esos recomendados” perdieron el concurso y rápidamente los ubicaron en otras direcciones e incluso con mejores salarios.
Quienes hacen las denuncias tienen en detalle nombres y números de identificación de cada cargo que fue entregado a los funcionarios que perdieron el concurso de mérito, las pruebas de conocimiento donde les preguntaron lo que se supone es rutina para fiscales con años de experiencia en el derecho penal.

“Estaba vinculada a la Fiscalía en un cargo de Fiscal Especializada en Provisionalidad, en la Dirección de Derechos Humanos del Nivel Central Búnker, y se presentó al concurso para un cargo de Fiscal Especializada de Carrera y NO pasó. Pero a ella la premiaron por sus palancas políticas y la posesionaron recientemente en este nuevo”, señalan los funcionarios que hablaron con SEMANA.
Como si fuera poco, los denunciantes advierten que quienes fueron acomodados en los cargos a pesar de perder el concurso de mérito, tenían que desplazarse a otras ciudades donde estaban asignados esos cupos, pero no lo hicieron. Inexplicablemente, continúan en la ciudad de Bogotá, pero con nómina en las regiones.
“Seguramente el calor les produce alergias; tan de buenas, lograron que la subdirección de Talento Humano, les reubicara a cada uno su ID en el nivel central; sin embargo, a ellos les están pagando el sueldo en la nómina de esas seccionales de Fiscalía”, explicaron quienes hacen las denuncias.
Los reparos al concurso y al mismo proceso son, en criterio de los fiscales, una vergüenza para la transparencia institucional. Incluso advierten que funcionarios a cargo de definir qué fiscales tendrían protegido su cargo del concurso, se encargaron de proteger el de ellos mismos, incluso y sin mayores argumentos, atornillar a otros.
Todo esto ocurrió mientras fiscales de gran experiencia, que participaron del concurso y que ocuparon los primeros lugares, fueron enviados a la cola de fila a la hora de definir su ciudad de trabajo, por cuenta de una falla en la conexión de internet. “Años dedicados a la entidad y de un plumazo rifan los cargos”.
Las denuncias están condensadas en acciones de tutela y requerimientos al despacho de la fiscal Luz Adriana Camargo que, según los funcionarios, no tuvieron mayor respuesta; la situación es la misma y quienes ganaron el concurso siguen esperando en la fila, mientras los que perdieron, se atornillaron a la Fiscalía.
