La Policía reportó en las últimas horas un duro golpe contra el narcotráfico al destruir un megalaboratorio de cocaína en el que se producían dos toneladas por semana.

De acuerdo con la investigación, la infraestructura pertenecía a un socio de las disidencias de las Farc. “La operación interinstitucional se ejecutó en la vereda Trejos del Mar, ubicada en el municipio de Mosquera (Nariño). En el lugar fue localizado, incautado y destruido un gigantesco laboratorio para el procesamiento de clorhidrato de cocaína, compuesto por seis estructuras interconectadas, con alta capacidad de producción”, indicó la Policía.
Agregó la autoridad que “durante la inspección del complejo cocalero, los investigadores de la Dijín hallaron un arsenal de insumos y maquinaria de nivel industrial”.

Asimismo, señaló la Policía que: “fueron encontrados hornos microondas, mesas de templado, plantas eléctricas, dormitorios con capacidad para albergar a 30 personas y víveres frescos en proceso de preparación”.
La investigación de la DEA y la Policía reveló además que “el laboratorio tenía una capacidad de producción estimada en dos toneladas de cocaína semanales, y la infraestructura física del complejo estaba avaluada en $2.500 millones de pesos”.
“Los ocupantes del lugar, al notar la llegada helicoportada y terrestre de las unidades, emprendieron la huida hacia la densa vegetación de la zona”, dijo la Policía.
Frente al dueño del laboratorio, indicó la Policía que “información de inteligencia determinó que el estupefaciente pertenecía a una organización criminal independiente de alcance transnacional liderada por alias Junior”.

Junio tenía alianza con las disidencias, según la Policía. “Esta red mantenía una alianza de outsourcing ilegal con el Grupo Armado Organizado residual Bloque Occidental Alfonso Cano de la Coordinadora Guerrillera del Pacífico, comisión Jacobo Arenas, al mando de alias Chato, a quienes les pagaban impuestos criminales para asegurar el libre ejercicio del narcotráfico en la región”, agregó la Policía.
