La Procuraduría General de la Nación formuló pliego de cargos contra Eusebio Antonio Rangel Roa, exjefe de la División de Recursos Financieros de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, por presuntos actos de acoso sexual cometidos contra varias funcionarias de la institución.

El Ministerio Público calificó la conducta como falta gravísima a título de dolo. Según el auto disciplinario del 9 de febrero de 2026, el entonces directivo habría aprovechado su posición jerárquica para “desplegar comportamientos de persecución, hostigamiento y asedio de carácter físico y verbal con fines sexuales no consentidos” dentro de dependencias administrativas de la universidad.
El expediente se originó en cuatro declaraciones juradas radicadas en octubre de 2024. Las denunciantes, funcionarias subordinadas de Rangel Roa, relataron contactos físicos no deseados, insinuaciones reiteradas, acercamientos indebidos e invitaciones incompatibles con una relación laboral de respeto.

Para la Procuraduría, las conductas excedieron los límites funcionales y vulneraron la dignidad personal de las trabajadoras.
El documento disciplinario sostiene que los hechos habrían ocurrido entre 2018 y 2024, periodo en el que Rangel Roa ejercía el cargo directivo. El ente investigador también advierte que el comportamiento se produjo en un contexto de subordinación laboral, elemento relevante para configurar el acoso sexual en el ámbito de trabajo.

En la decisión, la Procuraduría cita jurisprudencia constitucional y penal según la cual el acoso sexual laboral constituye una forma de violencia basada en relaciones de poder y una vulneración a derechos fundamentales. Bajo ese criterio, el despacho concluyó que existen méritos para llamar a juicio disciplinario al exfuncionario.
Hay que recordar que este caso ya había sido expuesto públicamente por las víctimas a SEMANA durante 2024, cuando describieron episodios persistentes dentro de oficinas y reuniones laborales. En ese entonces, las hoy declaradas víctimas en el proceso, aseguraron no haber denunciado oportunamente por temor a represalias y pérdida del empleo.

En ese entonces SEMANA conoció los testimonios de cuatro de las mujeres, quienes detallan el accionar de Rangel en las instalaciones de la universidad, así como las intimidaciones y amenazas con dejarlas sin contrato en caso de no acceder a encuentros sexuales con él.
Angélica Yurani Gómez Murcia, de 25 años, en esa fecha, entró a trabajar en el área financiera de la Universidad Distrital en septiembre de 2022. Inmediatamente, según narra la mujer, Rangel aprovechaba momentos en los que estaba sola para hacerle insinuaciones sexuales.

“¿Cómo lo chupas?”, “¿has hecho tríos?” y “¿cómo eres en tus relaciones sexuales?” eran algunas de las preguntas que Gómez asegura que escuchó de Rangel, quien incluso se acostaba encima de su mesa.
Como está declaración, hoy reposan otras tantas que apuntan a que el comportamiento de Rangel dentro de la institución era reiterado.
Con la formulación de cargos se abre la etapa de juzgamiento disciplinario. El investigado podrá aceptar responsabilidad, lo que reduciría la eventual sanción, o controvertir las pruebas.
La decisión no admite recursos. Ahora el proceso entra en su fase definitiva: establecer si el comportamiento denunciado fue un abuso de poder sistemático dentro de la principal universidad pública distrital.
