En las últimas horas, un grupo de manifestantes se congregó en las inmediaciones del Museo Nacional para protestar contra la orden del presidente Abelardo De La Espriella de retirar varias obras que se encontraban en uno de los salones, al considerar que estas reivindicaban a los grupos al margen de la ley.

La situación se volvió más desafiante para las autoridades, pues, al cabo de unos minutos, cada vez más personas se agolparon frente a la carrera séptima. Algunos aseguran que más de 500 asistentes llegaron al plantón.

Durante la mañana, se evidenció la presencia del escuadrón antidisturbios creado por el mandatario, el nuevo UNADI, cuyos integrantes custodiaban las instalaciones del museo.
Entre los convocantes del encuentro se encontraba la exsenadora María José Pizarro, quien, a través de su cuenta en X, citó a los manifestantes para las 12:30 p. m. En su publicación, solicitó al alcalde Galán que garantizara y respetara el carácter pacífico del acto.

En la jornada asistieron también el exministro de Cultura Juan David Correa, la exministra de Cultura Patricia Ariza y la exministra Susana Muhamad. También hubo presencia de colectivos feministas y de integrantes de organizaciones de la población LGBTIQ.

Es clave recordar que la situación se dio luego de que, tras una orden del mandatario, se retiraran varias piezas de las exposiciones. La ministra de Cultura, Paola Holguín, aseguró que el Museo Nacional, “como parte del Estado, tiene el propósito de conservar, restaurar, proteger y socializar nuestra cultura. Su vocación institucional no consiste en servir como instrumento de adoctrinamiento político, foco de difusión de versiones sesgadas de nuestra historia, ni mucho menos en medio multiplicador de la agenda gubernamental”, precisó.
Aseguró además que este museo no puede ser un espacio de apología al delito o revictimización; tiene que observar los derechos de las víctimas a la verdad, la justicia, la reparación y la no repetición.

