Las autoridades meteorológicas de Colombia mantienen monitoreo permanente sobre un fenómeno atmosférico que podría comenzar a sentirse en varias zonas del norte del país durante los próximos días. El anuncio se produce en medio de una semana marcada por lluvias, tormentas eléctricas y cambios bruscos en las condiciones climáticas de varias regiones.

El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) confirmó que una masa de polvo del Sahara podría llegar entre el miércoles y el jueves al norte de la región Caribe y al archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina. Según la entidad, la nube se desplaza actualmente sobre el mar Caribe y tendría una incidencia inicial en sectores costeros e insulares de Colombia.
Las zonas con mayor probabilidad de registrar presencia de esta nube incluyen departamentos como Magdalena, Bolívar, Sucre y Córdoba, además de ciudades costeras como Barranquilla y Cartagena. El fenómeno también tendría impacto sobre San Andrés y Providencia debido a la trayectoria atmosférica identificada por los modelos meteorológicos.

La entidad aclaró que se trata de una concentración ligera de polvo sahariano, por lo que no se espera una tormenta de arena de gran magnitud. Sin embargo, sí podrían presentarse efectos como cielos opacos o grisáceos, reducción parcial de visibilidad, aumento de la sensación térmica y presencia de una especie de bruma fina en el ambiente.
¿Qué es el polvo del Sahara?
El denominado polvo del Sahara es un fenómeno natural que ocurre cada año cuando grandes cantidades de partículas minerales y arena del desierto africano son arrastradas por corrientes de aire y vientos alisios a través del océano Atlántico. Estas masas de aire pueden recorrer miles de kilómetros hasta llegar al Caribe, Centroamérica y algunas zonas de Sudamérica.
Además de sus efectos visuales y atmosféricos, el polvo del Sahara también tiene implicaciones ambientales. Expertos explican que estas partículas contienen minerales como hierro y fósforo que pueden actuar como fertilizantes naturales para ecosistemas marinos y selváticos, incluida parte de la Amazonía.

En Colombia, este fenómeno suele presentarse especialmente entre mayo y agosto debido al comportamiento de los vientos alisios y a las condiciones climáticas del océano Atlántico. Aunque normalmente las concentraciones que llegan al país son moderadas, las autoridades mantienen vigilancia debido a posibles afectaciones sobre la calidad del aire y la visibilidad en zonas costeras.
Según los reportes meteorológicos, el ingreso de estas partículas no necesariamente implica ausencia de lluvias. El Ideam explicó que durante esta misma semana podrían coincidir precipitaciones moderadas, tormentas eléctricas y alta humedad en varias zonas del Caribe colombiano, generando un contraste atmosférico poco habitual.

Las autoridades también hicieron recomendaciones preventivas para personas con enfermedades respiratorias, alergias o sensibilidad al material particulado. Entre las medidas sugeridas aparecen el uso de tapabocas, gafas de protección y el lavado frecuente de ojos y rostro en caso de exposición prolongada al ambiente brumoso.
El Ideam señaló que continuará monitoreando la evolución de la nube para determinar si aumenta su intensidad o modifica su trayectoria sobre el Caribe colombiano. La cantidad de partículas que finalmente ingresen al país dependerá de variables atmosféricas como la velocidad e intensidad de los vientos en el mar Caribe.
