A las 6 en punto de la mañana, ¿qué estará opinando María Isabel hoy jueves 14 de marzo en SEMANA? Pues la opinión gira en torno al peloteo que se armó entre el Gobierno y la Comisión Séptima del Senado, que con suficientes argumentos tiene a nueve de 14 parlamentarios que componen la comisión apoyando la ponencia que ordena el archivo de la reforma a la salud.
Ayer el Gobierno entró en pánico y produjo cumbre política en Palacio a la que acudieron sus principales alfiles, ¿qué hacer para salvar la reforma? Pues para comenzar, el Gobierno anuncia que no la retirará, aunque ha sido grosera desobligante, casi que despreciativa de la forma como la reforma ignoró los reparos de pacientes, médicos, de la academia que advierten sobre los peligros que se ciernen sobre el país si esta reforma se aprueba como está planeada.

Ahora se suman los reparos de los nueve parlamentarios. Resumámoslos rápidamente: Uno, que la reforma es regresiva en términos de derechos adquiridos. Dos, que hay ausencia de aval fiscal e insostenibilidad financiera. Tres, que desconocen los logros del sistema de salud construidos durante 40 años. Cuatro, que no resuelve los retos del sistema de salud actual. Quinto, que no garantiza transparencia en el manejo de los recursos. Sexto, que no representa un consenso nacional.

Y mientras tanto, de la cumbre de urgencia en Palacio ha trascendido que tratarán de voltear, desde luego, algunos de esos parlamentarios y también se supo que el presidente planea recurrir a su arma favorita, la llamada presión de calle para arrinconar a los parlamentarios rebeldes.

La otra táctica del Gobierno es que mientras las dos estrategias primeras se organizan, tanto la volteada o el intento de voltear algunos con la mermeladita y la presión de calle, pues la otra táctica será tratar de aplazar la votación de la reforma, porque si la votan hoy esa reforma está muerta.
