Desde el martes 21 de abril permanece hospitalizado José Leonardo Muñoz Martínez, alias Douglas, uno de los voceros de las bandas organizadas de Medellín y el Valle de Aburrá que dialogan con el Gobierno Petro.
Fuentes cercanas al preso confirmaron que su hospitalización sucedió luego de que fuera trasladado de la cárcel de Itagüí a una revisión médica en la que le encontraron complicaciones de salud por una neumonía intersticial.
En diálogo con SEMANA el 7 de abril, Douglas contó que padecía una fibrosis pulmonar producto de la covid-19, lo que lo había hecho dependiente del oxígeno.

Douglas, quien niega los señalamientos que durante años le han hecho organismos de seguridad del Estado y de los Estados Unidos, lleva 17 años preso —desde el 16 de abril de 2009— por el secuestro en Barranquilla, en enero de 2008, de Margarita Socarrás, quien estuvo retenida 33 días y a quien se le exigía dinero por su liberación.
En su condena a 32 años de cárcel, fue señalado como jefe de la banda La Terraza y uno de los principales cabecillas de La Oficina, una agrupación delincuencial que controla rentas ilícitas en Medellín, el Valle de Aburrá y otros lugares de Antioquia y Colombia.
Douglas, con más de las tres quintas partes de la pena cumplida, ha pedido insistentemente su libertad, pero se la han negado.

SEMANA conoció que el padecimiento que lo tiene hospitalizado desde el 21 de abril llevó a que en dos ocasiones fuera trasladado de la cárcel La Picota, donde estuvo recluido hace algún tiempo, a la clínica El Country, en el norte de Bogotá.
Debido a esos achaques de salud, el preso no asistió a varias reuniones que han sostenido sus compañeros de diálogos con el Gobierno, para intentar frenar el traslado de penal a causa de la escandalosa parranda vallenata en la cárcel de Itagüí.

Emitió un comunicado
Douglas, por medio de un comunicado, rechazó que se le vincule con la banda La Terraza y la Oficina.
“Se pretende vincular mi nombre como director o integrante activo de estructuras criminales como ‘La Terraza’ o la denominada ‘Oficina de Envigado’, afirmaciones que se han difundido sin sustento probatorio verificable y sin respaldo en decisiones judiciales”, dice el escrito de cuatro páginas.
“Hago este comunicado para dejar expresamente dicho que no hago parte de ninguna estructura armada, no participo en actividades criminales y no dirijo organización alguna al margen de la ley. Mi situación jurídica está sometida a la justicia y es allí donde deben discutirse los hechos, las pruebas y mis derechos procesales, no en medio de operaciones mediáticas, estigmatizaciones interesadas o lecturas políticas destinadas a producir condenas por anticipado”, añade.
