Hace apenas ocho meses, tras más de una década pasando ante Corte Suprema de Justicia, tribunales y jueces, el expresidente Álvaro Uribe Vélez fue declarado inocente de los delitos de fraude procesal y soborno a testigos, un largo proceso que tuvo como antagonista al ahora candidato a la presidencia Iván Cepeda. Este viacrucis, que parecía superado, vuelve a aparecer con el llamado a indagatoria contra Uribe, por parte de la fiscal Marcela Abadía, quien tendría graves cuestionamientos.

La fiscal Abadía, según informó el mismo expresidente Uribe, ordenó el llamado a indagatoria en su contra por las masacres de El Aro y La Granja; el supuesto centro de operaciones paramilitares en la Hacienda Guacharacas, y el asesinato del defensor de derechos humanos Jesús María Valle.
El asunto ya venía andando y así lo había documentado SEMANA, pero llama la atención que esta decisión se conozca, como advirtió Uribe, justo tres días antes de la segunda vuelta presidencial, donde se enfrentan Abelardo de la Espriella (apoyado por Uribe) e Iván Cepeda (antagonista judicial del expresidente).

La fiscal Abadía
La fiscal, en su trayectoria, ha estado habitualmente en la orilla contraria del expresidente Álvaro Uribe Vélez.

Ella trabajó en el Ministerio de Justicia, entre 2014 y 2018, justo cuando el titular de la cartera era el reconocido jurista Yesid Reyes, con quien tiene una amistad cercana. Reyes ha tenido conocidos enfrentamientos públicos con el expresidente Uribe.
Tal como lo publicó Uribe en su cuenta de X, Abadía también trabajó en la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), desde 2018, donde se desempeñó como magistrada auxiliar y jefe del Grupo de Análisis de Información del tribunal transicional.

En este caso son claras las posturas del expresidente Uribe sobre la JEP. El exmandatario ha cuestionado el equiparamiento de militares con las Farc.
La fiscal Abadía llegó al ente acusador de la mano de la fiscal Luz Adriana Camargo. Actualmente es fiscal delegada ante la Corte Suprema de Justicia, uno de los cargos más importantes de la entidad y desempolvó en expediente por el que hoy es llamado Uribe.
Lo que se está viviendo ad portas de la segunda vuelta presidencial fue advertido en su momento tras la elección de Luz Adriana Camargo como fiscal, dada la amistad de ella con el exministro de Defensa Iván Velásquez.

Camargo y Velásquez, uno de los más férreos detractores de Uribe, trabajaron en la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG).
Desde el ámbito personal, la fiscal Abadía fue pareja del exmagistrado de la Corte Constitucional y exdefensor del Pueblo Jaime Córdoba Triviño.
Una de sus decisiones, según conoció SEMANA, también genera dudas razonables. El año pasado, en una audiencia ante el Tribunal Superior de Bogotá, un magistrado le declaró una formulación de imputación desierta por falta de técnica jurídica.
La imputación era contra una magistrada que había tomado la decisión de impedir protestas del estallido social.

En la actualidad maneja casos espinosos, como el del exembajador en Ghana Daniel Garcés, acusado del secuestro de sus hijos y violencia contra su expareja y su defensor es el abogado Miguel Ángel del Río. Este caso estaba listo para imputación y, de forma extraña, fue cambiado el fiscal y quedó en manos de Abadía.
El expresidente Uribe vuelve a la Corte Suprema de Justicia por tratarse de hechos presuntamente ocurridos cuando era gobernador de Antioquia, pero debe ser llevado por Ley 600, y, así como la fiscal ordenó la indagatoria, puede llegar a solicitar una medida de aseguramiento.
Con esta polémica decisión, a tres días de las elecciones, también se conoce que la fiscal Abadía busca seguir escalando en la justicia, pues está en la lista de preseleccionados por el Consejo Superior de la Judicatura para ocupar la plaza de magistrada de la Sala de Juzgamiento de la Corte Suprema de Justicia, cargos que se deben suplir en los próximos meses.
