Las operaciones contra los grupos ilegales en el departamento del Magdalena no se detienen. Este jueves, 1 de octubre, el presidente de Colombia, Abelardo De La Espriella, dio detalles de una redada realizada por las autoridades en esta zona del Caribe colombiano, donde capturaron a 10 personas.
“En Santa Marta, Zona Bananera, Plato y Fundación, la Policía Nacional, en coordinación con la Fiscalía, capturó a 10 personas por homicidio, extorsión, porte ilegal de armas y tráfico de estupefacientes”, dijo el mandatario de los colombianos.


De acuerdo con De La Espriella, entre los capturados hay integrantes de dos grupos armados que ponen en jaque la seguridad de los residentes del Magdalena por medio de extorsiones, homicidios selectivos, entre otras prácticas violentas.
“Cayeron alias Yepi y El Cabo, integrantes de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra, y alias El Viejo o Roberto, identificado como mano derecha de alias Piter, cabecilla de la subestructura Sergio Carrascal Gómez del Clan del Golfo”, agregó.
¡Seguimos golpeando a los narcoterroristas en el Magdalena!
— Abelardo De La Espriella (@ABDELAESPRIELLA) October 1, 2026
En Santa Marta, Zona Bananera, Plato y Fundación, la Policía Nacional, en coordinación con la Fiscalía, capturó a 10 personas por homicidio, extorsión, porte ilegal de armas y tráfico de estupefacientes.
Cayeron alias… pic.twitter.com/YWkzAnDEQI

En medio de estos operativos, las autoridades lograron decomisar 7 armas de fuego, dos artefactos explosivos, 135 cartuchos, ocho celulares, dos motocicletas y un millón de pesos en efectivo.
“Mi orden es clara: perseguir a quienes asesinan, extorsionan y aterrorizan a nuestra gente. ¡El Magdalena merece vivir sin miedo y los criminales tendrán que responder ante la justicia! ¡Firme por la patria! ¡Que viva Cristo Rey!“, finalizó el presidente en su publicación.
Actualmente, en esta zona de Colombia, la Fuerza Pública adelanta la denominada Operación Santa Marta, que pasó de contar con cerca de 500 militares a tener unos 2.000 uniformados desplegados en puntos clave, entre integrantes del Ejército, la Armada, la Fuerza Aérea y la Policía, que coordinan sus acciones contra los ilegales.
De este modo, la estrategia va más allá de controlar el orden público, pues los integrantes de la Fuerza Pública buscan contener los movimientos de los grupos criminales tras las bajas de alias Cholo y Bendito Menor, en operativos cuidadosamente planeados.
En esta zona del norte de Colombia confluyen rutas importantes para sacar droga hacia destinos internacionales, como Centroamérica y Estados Unidos. En este escenario aparece el Clan del Golfo, que ha expandido su presencia para controlar estos corredores.
