En las últimas horas, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) emitió el segundo reporte sobre la inminente extinción a corto plazo del nevado Santa Isabel, una noticia de la que se sabía desde hace una década.
El documento de siete páginas que presenta los cambios registrados entre noviembre de 2025 y julio de 2026 evidencia la pérdida de masa glaciar a unos ritmos alarmantes, con un ingrediente aún más preocupante, la llegada del fenómeno del Niño.
“De consolidarse este fenómeno durante el segundo semestre de 2026, se prevé que la pérdida de masa alcance valores sin precedentes en los registros del monitoreo glaciar en Colombia”, indicó la entidad.

Según el IDEAM, tras la ocurrencia del fenómeno El Niño del periodo 2015–2016 pudo identificar “un punto de inflexión en la dinámica y el comportamiento del glaciar del Nevado Santa Isabel, evidenciando cambios y transformaciones más aceleradas de lo habitual”.
Pero fue en el último año que logró establecer que hubo importantes cambios que modificaron el paisaje del Nevado Santa Isabel.
Uno de esos recientes hallazgos ocurrió el pasado 9 de mayo cuando, a través de una imagen satelital, los expertos lograron determinar que el área glaciar del nevado estaba en apenas siete hectáreas, frente a las 11 que lograron medir el 23 de enero de 2025, lo que representa una reducción de 36 por ciento.
Dos meses antes, en marzo de 2026, el IDEAM midió el espesor del hielo en la zona de la cima del glaciar conocida como El Hongo, el cual ha permitido a los científicos determinar la gravedad de lo ocurrido, pues allí han podido evidenciar que ese glaciar pierde 2,7 veces masa que el promedio de otros glaciares en el mundo.

“En tan solo seis años, el glaciar El Hongo ha acumulado una pérdida de masa equivalente a 15. m.e.a. (metros de agua equivalente), misma magnitud que el promedio mundial de pérdida de masa glaciar (World Glacier Monitoring Service, 2026) acumulada en un periodo de 17 años (2009 a 2025)”, indicó la entidad.
A esa conclusión se llegó luego de que el IDEAM efectuó una perforación con el propósito de alcanzar la base del glaciar. “Durante el procedimiento se introdujo completamente la manguera de perforación, con una longitud de 10 metros, sin que se alcanzara el lecho rocoso. Se estima que el espesor del glaciar podría tener entre 10 a 15 metros en puntos muy localizados”, explicó la entidad.
El dato por sí solo no dice mucho. Sin embargo, el IDEAM comparó las mediciones periódicas realizadas desde junio de 2021 y pudo confirmar que el glaciar “ha perdido en su parte baja un espesor aproximado de 24 metros de hielo, mientras que en la zona de la cima se ha registrado una reducción aproximada de 12,3 metros”.

Lo más dramático sucedió en el último año. “Entre noviembre de 2025 y mayo 2026 se evidenciaron pérdidas de espesor de hielo hasta de 3.08 metros en la parte baja, y se llegó a medir 80 centímetros de espesor. Lamentablemente entre junio y julio esta parte baja del glaciar El Hongo se extinguió”, confirmó la entidad.
En marzo de 2024 ya IDEAM había documentado la desaparición de un glaciar completo, el que era conocido como Conejeras.
“La Estación Meteorológica Móvil de Altitud (EMMA), que se encontraba instalada en este glaciar, fue reinstalada en la parte baja del glaciar El Hongo durante mayo de 2024, con el propósito de registrar y representar las condiciones meteorológicas en sectores con cobertura de hielo. Durante las visitas de campo posteriores se realizó el seguimiento fotográfico de este sector, el cual se extinguió entre mayo y julio de 2026”, indicó el reciente reporte del IDEAM.
Otra situación crítica es la de El escondido, un relicto glaciar ubicado en la cima Sur del Santa Isabel.

Una fotografía tomada por el guardaparques Carlos Granada en el desarrollo de sus labores de control y vigilancia en mayo de 2026 dejó una prueba irrefutable de su paso hacia la extinción.
“En 2022 se calculó un área de 0.2 hectáreas y con base en imágenes satelitales PlanetScope del 9 de mayo de 2026 se calculó un área aproximada de 1.000 m2, lo que evidencia una reducción del 50 % de su área”, explicó el reporte.
Pero, lamentablemente, eso no es todo. Los expertos también han evidenciado cambios importantes en la cima del nevado.

“En febrero de 2025, el IDEAM estimó la altitud máxima del Nevado Santa Isabel, que fue de 4.903 metros sobre el glaciar. Desde entonces y hasta julio de 2026, se ha registrado en el mismo punto una pérdida de espesor hielo de aproximadamente 2.9 metros. Esta reducción ocasionó la trasformación de la topografía y ahora la cima es un afloramiento rocoso localizado al oriente del glaciar El Hongo. En julio de 2026 se instaló en esta nueva cima rocosa un equipo de posicionamiento satelital de exactitud centimétrica y se estimó la nueva altitud (ahora de roca) en 4.903,9 m ± 0,051 m.”, señaló.
Andrés F. Cruz y Jorge L. Ceballos, los autores del estudio y quienes hacen parte del Grupo de Monitoreo de Ecosistemas de Alta Montaña Subdirección de Ecosistemas e Información Ambiental – IDEAM, advirtieron que producto del fenómeno del Niño es posible que un tercer reporte sobre la extinción del nevado Santa Isabel se adelante.
