A las 8:30 a.m. de este miércoles, 30 de septiembre, habitantes del corregimiento de Nabugá, en Bahía Solano, alertaron a las autoridades sobre el extraño caso del varamiento de un tiburón ballena.
“Tenemos un problema acá en la comunidad de Nabugá, se ha ensecado un tiburón ballena y tememos que se pudra y afecte a la comunidad, para que le avisen a alguna autoridad a ver cómo podemos sacar este tiburón ballena de aquí”, se escucha decir a uno de los lugareños en un video que está rodando en redes sociales.
“Vamos aquí todos a buscar agua porque no sabemos si nos afecte el agua o nos contamine el aire”, expresa esta persona, mientras un grupo de personas con jarrones de agua le acompañan en busca del animal.

Antes de que muriera en ese lugar, algunos moradores trataron de sacarlo a mar abierto, pero sus esfuerzos no fueron suficientes.
“La comunidad trató de sacarlo, pero no se pudo, los motores son muy pequeños para sacarlo, necesitamos un motor más grande para poder sacarlo de aquí”, explica.
Esa especie, que puede medir entre 12 y 20 metros, el tamaño de un bus, y llegar a pesar unas 20 toneladas, sin embargo, SEMANA conoció que este ejemplar que estaba a la deriva en la orilla del mar alcanzó un tamaño de seis metros.

Aunque puede ser avistada en otras épocas en mar abierto, según Kary Sánchez Minota, la subdirectora Marino Costera y de Áreas Protegidas de la autoridad ambiental en la región Codechocó, no es habitual en estas fechas de finales de septiembre y principios de octubre en esa zona.
El problema, entonces, es retirar el enorme cadáver del animal de esa zona, no solo para evitar contaminación ambiental, sino también para que los lugareños no se acerquen y terminen con problemas de salud. Por eso, desde Codechocó lanzaron una seria advertencia.

“Se activó el protocolo para la disposición final del cuerpo del individuo, se tomaron muestras biológicas del cuerpo para determinar las posibles causas del deceso, ya que esta no es temporada migratoria de esta especie, entonces hay que evaluar qué pasó para que se produjera el deceso de este individuo”, manifestó Sánchez Minota.
También invitó a la comunidad a “no manipular estos cuerpos, ya que la fauna marina puede tener parásitos que puedan afectar la salud humana”.
