El exalcalde de Yopal, Jhon Jairo Torres, asesinado por un menor de edad la mañana del martes 29 de septiembre, había advertido en una transmisión en vivo que querían asesinarlo.
El polémico y cuestionado político casanareño había citado a la prensa local a su finca La Selvita para hablarles no solamente de su nuevo negocio en la compra y venta de cerdo y de chorizos de cerdo, sino también de sus proyectos en el entorno político.
Durante 56 minutos respondió preguntas, lanzó pullas a políticos locales y realizó graves señalamientos sobre su seguridad, los cuales son abordados a esta hora como una línea en la hipótesis sobre el atentado que le costó la vida.

Torres comenzó contando por qué su interés estaba centrado en los últimos días en la venta de chorizos, producto del que alcanzó a vender 3 mil en un solo día, en la carne de cerdo, que se hizo llamativa en la capital del Casanare por su atractivo precio de tan solo 8 mil pesos el kilo, cuando en el mercado tradicional se consigue hasta en 20 mil pesos.
“Colombia tiene 200 mil cerdas pariendo y las cerdas paren cada cuatro meses, y mínimo entre 15 y 20 cerdos, ¿quién va a comer todo ese cerdo? Por eso cayó el precio”, dijo Jhon Calzones, a la vez que explicaba que había incursionado en la compra de ese producto en Sogamoso y Antioquia.

En medio de la transmisión, fue consultado sobre la posibilidad de lanzarse en la campaña electoral que se avecina para elegir gobernadores y alcaldes.
“Yo estoy totalmente libre y puedo ser gobernador de Casanare, puedo ser alcalde de Yopal, pero no lo quiero hacer con mi nombre, pongamos un candidato, pongamos personas que realmente nos puedan representar, no lo quiero hacer porque mi esposa, estoy recién casado con la doctora Jazmín, que me ha dicho: ‘No se meta, John Jairo”, manifestó.
También en esa transmisión, dijo que era una persona a la que fácilmente podrían quitarle la vida, como efectivamente sucedió cuando un sicario, con su cómplice, arribó el martes a la finca La Selvita y cuando el político estaba trabajando en su fábrica de chorizos, le descargó un revólver e intentó escapar.

El exalcalde, en ese momento, estaba en compañía de otras seis personas, quienes lo auxiliaron, lo trasladaron a un centro médico, pero allí finalmente murió.
“La invitación al departamento: no más guerra, dejemos a esos señores quietos, hagamos una política sana, hagamos un ejercicio sano, ganémonos la alcaldía de Yopal, ganémonos la gobernación del Casanare”, expresó en esa transmisión.

En la misma expresó su deseo de construir en su finca un centro de abastos para ese municipio, pues en el pasado se había dedicado a la urbanización de terrenos en Yopal, oficio por el que terminó siendo condenado al ser hallado culpable de hacerlo de manera ilegal.
