La muerte Gustavo Aponte y de su escolta, Luis Gabriel Gutiérrez, estremeció a Bogotá. El empresario fue asesinado a sangre fría a la salida del gimnasio BodyTech Cabrera, en la calle 85 con carrera 7.
En dialogo con varias emisoras, el general Giovanni Cristancho, comandante de la Policía metropolitana de Bogotá, narró los detalles de lo que sabe, hasta ahora, de este crimen.

“Se evidencia una planeación milimétrica, con un análisis de la rutina que no fue un acto fortuito. El sicario que se presentaba como un sicario de corbata y caracterizado de la zona”, le dijo el general a Julio Sánchez Cristo.

En dialogo con Blu Radio, el general agregó otros elementos que apuntan a esa planeación:“Sabían las rutinas, sabían la hora, y sabían que a la hora que llegaba, a la hora que salía. Creo que tuvieron que generar una inteligencia para poder determinar cuál era la rutina del señor Aponte", agregó.
El general detalló a Caracol cómo fue el momento en que le disparon a Aponte. “Lo espero minutos antes de que saliera del gimnasio. La motocicleta que lo esperaba también llegó 10 minutos antes. El sicario se acerca a menos de un metro y por la espalda le dispara al empresario y así mismo al escolta”, dijo.
“Este sicario lo está esperando caracterizado, digo caracterizado porque es primera vez que observamos un sicario vestido de traje de corbata. Le dispara por la espalda a menos de un metro”, aseguró. El general detalló que hoy se tienen las placas de la moto y detalles de cómo fue el hecho que ayudarán a encaminar la investigación.

Además, agregó que se indaga si existían amenazas contra él, su familia o su empresa. Sin embargo, aclaró que su esposa negó conocer esa información en ese sentido, en las primeras declaraciones que dio a las autoridades apenas llegó al lugar de los hechos.

Aponte era dueño de Arroz Sonora. Además de su trabajo empresarial, el hombre era conocido por ser un buen padre de familia, muy involucrado en las actividades de sus cuatro hijos. También se destacaba por ser un deportista consumado, que disfrutaba de participar en compentencias de vez en cuando.
En redes sociales muchos han destacado su labor religiosa. Una de las personas que destacó el valor que tuvo Aponte en su vida fue la hermana de Miguel Uribe Turbay, María Carolina Hoyos.
“Mi familia y yo sentimos un dolor profundo. Fue profundamente solidario con nosotros durante los meses del calvario en la UCI tras el atentado contra mi hermano Miguel Uribe. Nos llevó la Virgen María varias veces a la clínica. Rezó con nosotros”, escribió en un post de redes sociales.
“Recuerdo especialmente dos momentos que nunca olvidaré: una vez entró conmigo a la UCI y llevó la Virgen María hasta la habitación de Miguel. Y hace pocos meses, cuando Miguel ya había muerto, llevó nuevamente la Virgen María a nuestra casa y volvimos a rezar, a pedir consuelo y su amor... No es aceptable que en Colombia sigamos enterrando hombres jóvenes y buenos. No es normal que las familias se desintegren por la violencia”, agregó.
