SEMANA conoció nuevos detalles de la investigación que permitió la plena identificación de los hermanos Juan Pablo y Diego Armando Gómez Cardozo, quienes participaron en el secuestro y hurto de Diana Ospina, en hechos registrados el pasado 22 de febrero en Bogotá.

Los investigadores establecieron que Juan Pablo era el conductor del taxi que transportaba a la mujer después de salir de un establecimiento en la localidad de Chapinero, en el nororiente de Bogotá, mientras que Diego Armando fue el hombre que ingresó por la fuerza al vehículo.
Teniendo en cuenta la declaración que rindió Diana a las autoridades, se pudo establecer que Diego Armando la amenazó en varias oportunidades, exigiéndole información sobre sus cuentas bancarias.
SEMANA conoció un nuevo video que muestra cómo dos hombres abordaron el taxi en el que viajaba Diana Ospina, el domingo en la madrugada. Las imágenes son perturbadoras. https://t.co/if1kX8q65f pic.twitter.com/hPDKyqYWvl
— Revista Semana (@RevistaSemana) February 24, 2026
Igualmente, le pidió que le desbloqueara y entregara su teléfono celular con el fin de realizar transacciones virtuales por medio de las aplicaciones que tenía. Además, ingresó a sus correos electrónicos para borrar toda la información sobre los movimientos y registros.
“El sujeto que subió al taxi por la parte izquierda la cogió del cabello agresivamente, diciéndole que se quedara quieta, sometiéndola y poniéndole su cabeza entre las piernas de él para que no pudiera mirar hacia arriba”, señaló la fiscal del caso durante la audiencia que se realizó en las últimas horas.

Posteriormente, mientras la amenazaba, el conductor les ordenó a su hermano y al otro cómplice que le quitaran las tarjetas de crédito y débito. Sin embargo, Diana les aseguró que no las había llevado.
“Se alteraron y se pusieron más agresivos, jalándole el cabello y dándole puños en la cabeza. La siguieron sometiendo mientras el carro estaba en movimiento, le preguntaron sobre las claves de sus tarjetas y la clave del teléfono. Por sus nervios, no pudo responder efectivamente y esto los enfadó más. Por eso la sometieron presionándole la cabeza con más fuerza y amenazándole con que si no cooperaba la iban a matar”, relató la fiscal.
La Fiscalía General les imputó los delitos de secuestro extorsivo agravado y hurto calificado y agravado.
Ocultamiento de pruebas
Teniendo en cuenta las declaraciones de los familiares y amigos de Diana Ospina, el ente investigador pudo concluir que los dos procesados intentaron borrar varias veces los movimientos bancarios que realizaron en las primeras horas de la madrugada del día 22 de febrero.
Cuando ingresaron a los correos electrónicos, cuyas sesiones estaban abiertas en los computadores de Diana, notaron que en la papelera estaban los correos que registraban y notificaban los retiros y movimientos de dinero.

“En el correo de Hotmail se encontraron en la papelera de reciclaje transacciones de bancos eliminadas”, relató la fiscal. Por estos hechos, se puede hablar de una intento de ocultar las pruebas.
Esta acción no terminó ahí, puesto que los asaltantes, una vez con el celular de Diana en su poder, ingresaron a ‘Configuración’ con el fin de quitarle la geolocalización y el histórico de ubicación Timeline.

Esto evitó el seguimiento en tiempo real del dispositivo electrónico.
En total, los asaltantes habrían movido 40 millones de pesos de las cuentas de Diana.
La defensa de la mujer les pidió a las autoridades que detengan al otro cómplice y a otras personas que, según el aservo probatorio, habrían tenido conocimiento del secuestro y del hurto mediante la modalidad del “paseo millonario”.
