Investigadores de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, en Estados Unidos, descubrieron los beneficios de un cuarto color en los semáforos del mundo. La solución propuesta por los expertos podría revolucionar la movilidad de las vías y las normas de tránsito.

La propuesta es llamada “fase blanca” y contempla agregar una luz a los colores clásicos amarillo, verde y rojo. La nueva señalización, que sería blanca, estaría destinada específicamente a los vehículos autónomos.
Este tipo de automóviles se caracterizan por ser capaces de navegar y ser manejados sin intervención humana. Para ello, utilizan cámaras y sensores que perciben su entorno en tiempo real.
La luz blanca se activaría al detectar cuando haya muchos carros autónomos en una intersección. Esa señal, que podrían recibir los vehículos, les indicaría que deben seguir el comportamiento del carro de adelante. De esta manera, no tendrían que depender de los semáforos tradicionales y se gestionaría el tráfico de mejor manera.
“Otorgar cierto control del flujo de tráfico a los vehículos autónomos es una idea relativamente nueva, denominada paradigma de control móvil. Se puede utilizar para coordinar el tráfico en cualquier escenario que involucre vehículos autónomos”, explicó Ali Hajbabaie, autor principal del artículo y profesor asociado de ingeniería civil, de construcción y ambiental en la Universidad Estatal de Carolina del Norte a una revista de la institución.

Los beneficios de la luz blanca
Los investigadores esperan que el cambio también ayude a los conductores tradicionales, quienes podrían gozar de un mayor flujo en el tráfico. Los autores del artículo realizaron simulacros para conocer los resultados de la prueba.
Los expertos encontraron que los trancones podrían reducirse un 3 % con un 10 % de vehículos autónomos circulando. En escenarios donde hay un mayor número de este tipo de carros, la reducción de tráfico podría llegar al 90 %.

“Esto resulta más eficiente y reduce la probabilidad de fallos de comunicación. Por ejemplo, si se produce una interrupción o un retardo en la comunicación con el semáforo, el sistema de computación distribuida seguiría gestionando el flujo de tráfico sin problemas”, añadió Hajbabaie.
El autor señaló que la luz blanca reducirá el consumo de combustible, al disminuir el tráfico intermitente y mejorar la movilidad. Además, podría ser probado en puntos específicos como puertos y lugares con alto tránsito de vehículos comerciales.
