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“Sin miedo, métale la puñalada”: hombres simularon borrachera para robar en TransMilenio

Un pasajero narró los momentos de terror que vivió en el sistema de transporte masivo de Bogotá.


La inseguridad sigue azotando a la ciudadanía en Bogotá. Esta vez, un grupo de delincuentes que fingió una borrachera intentó atracar este martes en la noche a varios pasajeros en la estación de TransMilenio Calle 161, ubicada en la Autopista Norte, en el sector de Toberín, localidad de Usaquén.

De acuerdo con uno de los pasajeros que iba a bordo del articulado, los delincuentes simularon estar ingiriendo licor y, cuando el bus se detuvo en la estación de la Calle 161 y abrió sus puertas, inmediatamente los cuatro individuos empezaron a atracar y agredir a los pasajeros.

“Ellos estaban dentro del TransMilenio y estaban tomando aguardiente (...), yo tenía mi celular cuando vi que él me lo iba a rapar, y me propinó un botellazo en la cabeza”, contó a Noticias Caracol uno de los pasajeros que iba en el articulado, y aseguró que forcejeó con uno de los delincuentes, tratando de evitar que lo robaran.

Además, narró que los delincuentes también asaltaron al menos a tres personas más.

De acuerdo con el pasajero, quien resultó herido, mientras forcejeaba con uno de los sujetos, su cómplice le gritaba: “Sin miedo, métale la puñalada. Y me alcanzó a propinar las dos puñaladas a este lado -en el brazo izquierdo-”.

Gracias a la oportuna reacción de los policías que estaban presentes en la estación de TransMilenio, fueron capturados tres de los cuatro presuntos delincuentes, quienes posteriormente fueron trasladados a la URI de Paloquemao.

Entre tanto, el pasajero herido fue llevado a un centro hospitalario, debido a las heridas en su brazo y su cabeza.

Sicarios acabaron con la vida de un hombre en la localidad de Suba

Momentos de pánico vivieron los habitantes del barrio Suba Rincón, en Bogotá, luego de que al menos dos sicarios atacaran a bala a un hombre, en momentos en que este salía de un establecimiento comercial de la zona.

El hecho se presentó este martes 26 de abril en horas de la noche, en la calle 128 con carrera 90.

Testigos aseguran que el hombre, de aproximadamente 40 años, recibió varios disparos en la cabeza. Afirman que, sin mediar palabra, los sicarios le empezaron a disparar al hombre, quien sería un comerciante. Posteriormente, los asesinos emprendieron la huida.

Al lugar arribaron unidades de criminalística para el levantamiento del cuerpo y dar apertura a una investigación que permita dar con el paradero de los responsables de este hecho en la localidad de Suba, noroccidente de Bogotá.

Y es que no para la jornada de terror en Bogotá. Los macabros hallazgos de cuerpos metidos en bolsas de basura y abandonados en las esquinas del centro de la ciudad continúan. SEMANA reveló los detalles de una investigación que lidera la Sijín en la Policía Metropolitana de Bogotá, y los datos son estremecedores. En la mañana de este martes encontraron otro cuerpo.

Un habitante de calle, en pleno de centro de Bogotá y mientras buscaba entre la basura algo de reciclaje, descubrió los restos de una persona con evidentes signos de violencia, como heridas de arma blanca en varias partes del cuerpo; de inmediato, informó a la Policía, que confirmó el escalofriante hallazgo luego de inspeccionar la escena.

El grupo de investigadores adelantó los actos urgentes, luego de la inspección técnica al cuerpo encontrado en las bolsas abandonadas entre la calle 17 y la carrera 13 en la localidad de Los Mártires; buscan los videos de seguridad para tratar de identificar quién dejó abandonados los restos humanos.

El macabro hallazgo es parte de la misma investigación que desde hace varias semanas adelantan los agentes de la Sijín en Bogotá y que está por arrojar los primeros resultados, con capturas y la judicialización de responsables. Los datos recolectados empiezan a tejer una hipótesis de los homicidios, al parecer, una confrontación entre las organizaciones criminales dedicadas al tráfico de estupefacientes.

Con este nuevo hallazgo se suman al menos siete cuerpos encontrados, en las mismas condiciones y con el mismo mecanismo de muerte, en lo corrido del último mes. Medicina Legal identificó hechos y patrones comunes en los cuerpos, como la forma en que fueron amarrados, torturados y finalmente asesinados. Esos detalles dieron paso a la investigación, que ahora está en manos de la Policía.

Los detalles explican de qué modo las víctimas resultan ser personas que, de manera directa o indirecta, están cerca de las bandas dedicadas al tráfico de drogas en Bogotá. Son consumidores, distribuidores o campañeros de estas redes ilegales, quienes a criterio de los cabecillas merecen ser secuestrados, torturados y asesinados. Posteriormente, los meten en bolsas que abandonan en puntos específicos de la ciudad.

El sitio donde abandonan los cuerpos no son lugares al azar, se trata de mensajes directos a organizaciones criminales rivales en los que advierten que la muerte es la respuesta a una confrontación que desde hace varios meses libran por el control del tráfico de estupefacientes en el centro de la capital. Es una dinámica macabra, de mensajería entre bandas, mientras anticipan que podría repetirse de continuar la enfrentamiento.

En el curso de la investigación se estableció de qué modo las víctimas son llevadas hasta casas en el centro de Bogotá, en el barrio San Bernardo, viviendas que están en ruinas y que se convirtieron en centros de crimen, mientras se inventan la fachada de paga diarios, improvisados hoteles donde cobran hasta 5.000 pesos por el alojamiento de una noche.

En esos espacios “casas de pique”, las víctimas son asesinadas, algunos desmembrados, luego en carretas de reciclaje son llevadas, bajo la escolta y vigilancia de un hombre en bicicleta, a puntos definidos por la organización criminal, el sitio exacto donde el mensaje es más directo. Hasta llegan los hombres que impulsan la carreta con el cuerpo entre las bolsas.

En el sitio y en medio de la madrugada, arrojan las bolsas con el cuerpo y encima le lanzan costales, basura y hasta colchones fétidos para asegurar que el cuerpo lo encuentre alguien que sea capaz de buscar entre la basura. Ese recorrido criminal está en video y los investigadores lo tienen.