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Soldado que confesó falsos positivos dice que fue premiado con $ 100 mil y arroz chino

El caso se conoció en una diligencia de la Justicia Especial para la Paz (JEP).


Varios casos de falsos positivos de parte del Batallón La Popa en Valledupar se conocieron en la audiencia que se llevó a cabo el lunes 18 de julio citada por la JEP. Aunque en la mayoría de estos crímenes las víctimas fueron civiles, también estuvieron involucrados guerrilleros a quienes no se les prestaron los primeros auxilios, tal como lo indica el derecho internacional humanitario.

Según el crudo relato de Yeris Andrés Gómez Coronel, soldado de ese entonces que militaba en ese batallón, un guerrillero quedó herido en medio de un enfrentamiento contra el llamado Frente 6 de diciembre del ELN. Gómez contó que recibió la orden del mayor José Pastor Ruiz Mahecha de asesinarlo. “No le prestamos los primeros auxilios que se merece un excombatiente, violando el derecho a la vida y violando el derecho a la seguridad ciudadana”, dijo el ahora exsoldado.

Pero lo que más sorprendió en su testimonio fue el premio que recibió de sus superiores por haber cometido ese asesinato. “El comandante del batallón La Popa, en el rancho de tropa, me dio 100 mil pesos y también le compró un arroz chino a todo el grupo especial. No nos merecíamos eso porque violamos los derechos de las personas”, dijo arrepentido.

Gómez Coronel también sorprendió a los magistrados por otras duras declaraciones. “Los soles de los generales Mario Montoya Uribe, el general Justo Eliseo Peña, el general Juan Pablo Rodríguez Barragán, el general Raúl Antonio Rodríguez Arévalo y el coronel Monsalve Hernández están manchados de sangre, así como mis manos”. Según Gómez, estos altos mandos eran quienes daban los premios y permisos por estas operaciones y agregó que “hasta el presidente de entonces, Uribe Vélez, pedía resultados. Tropa que no daba resultados no tenía permisos. Esa era la seguridad democrática, matar inocentes”.

Al contrastar la información que forma parte del acervo probatorio, la JEP determinó que cada uno de los imputados, de los 15 militares, “tuvo un rol esencial en la configuración de los patrones criminales y participó en conductas especialmente graves y representativas, sin las cuales no se hubiera desarrollado y perpetuado el plan criminal”, señaló la JEP.

Gómez pidió perdón a los familiares de las víctimas por lo ocurrido: “Pido perdón. Sus familiares no eran guerrilleros, eran campesinos y ese era su aspecto físico. Eran civiles que eran uniformados por miembros del Batallón La Popa. Pido perdón porque eran crímenes que no debieron ocurrir”.

El oficial de operaciones del batallón de artillería número 2 La Popa de ese entonces, Heber Hernán Gómez Naranjo, admitió este tipo de atrocidades bajo su mando. “Efectivamente y a lo largo del año 2002 presté mi grado, facilité mi jerarquía, y desvié por completo las funciones de mi cargo para revestir con una falsa legalidad estos crímenes horrendos que se venían cometiendo en coordinación con estructuras criminales de Cesar y sur de La Guajira”, reconoció el militar retirado.

Otros de los militares convocados, según la información conocida por SEMANA, fueron: Juan Carlos Soto Sepúlveda, Manuel Valentín Padilla, Eduart Gustavo Álvarez Mejía, Efraín Andrade Perea, Elkin Leonardo Burgos Suárez, Elkin Rojas, Guillermo Gutiérrez Riveros, Heber Hernán Gómez Naranjo, Álex José Mercado Sierra, Carlos Andrés Lora Cabrales y José de Jesús Rueda Quintero.