Un sismo de magnitud 2,7 fue registrado durante la madrugada de este jueves 24 de septiembre en el municipio de Bajo Baudó, en el departamento del Chocó, informó el Servicio Geológico Colombiano (SGC).

Sismo de magnitud 2,7 en Bajo Baudó
De acuerdo con el Boletín Actualizado 1 del SGC, el evento sísmico ocurrió a las 4:31 de la madrugada, hora local, y tuvo una magnitud de 2,7.
El organismo ubicó el movimiento en Bajo Baudó (Pizarro), Chocó, y señaló que presentó una profundidad superficial.
Por ahora, el reporte entregado por el SGC se limita a los parámetros técnicos del evento.
Según la actualización del SGC, uno de los grupos identificados corresponde a una secuencia de réplicas que ha disminuido progresivamente en frecuencia y magnitud.
En esta información no se reportan daños, personas afectadas ni otras consecuencias asociadas al movimiento.
Por ahora, el reporte entregado por el SGC se limita a los parámetros técnicos del evento.
En esta información no se reportan daños, personas afectadas ni otras consecuencias asociadas al movimiento.

¿Por qué tiembla tanto en Tolima?
La actividad sísmica reciente en Tolima, particularmente en el municipio de Chaparral, está siendo monitoreada de manera permanente por el Servicio Geológico Colombiano.
Entre el 20 y el 21 de septiembre, la Red Sismológica Nacional registró más de 130 sismos en esa zona.
El SGC explica que Colombia tiene una alta actividad sísmica debido a la interacción de las placas tectónicas de Nazca, Sudamérica y Caribe.
El movimiento de estas placas genera acumulación y liberación de energía en el interior de la Tierra, dando lugar a los sismos.
En el caso específico de Tolima, el organismo mantiene el monitoreo de la actividad registrada y ha informado sobre una actividad sísmica importante en el departamento después del sismo de magnitud 7,4 ocurrido el 10 de agosto en San José del Palmar, Chocó.
Es fundamental precisar que la ocurrencia de varios sismos no permite predecir cuándo ocurrirá un terremoto de mayor magnitud.
El propio SGC señala que sus modelos de amenaza sísmica son probabilísticos y no tienen un enfoque predictivo.
