Transitar por varias carreteras de Sucre, especialmente en las subregiones de La Mojana y el San Jorge, se ha convertido en un riesgo constante.
El deterioro de las vías, sumado al exceso de velocidad y a factores ambientales como las inundaciones, está elevando la preocupación por la seguridad de conductores y peatones.

Vías en riesgo: una amenaza latente para conductores en Sucre
Las vías que conectan municipios como San Marcos, Majagual, Guaranda y Sucre enfrentan un panorama complejo. Se trata de carreteras fundamentales para la movilidad local, pero con tramos deteriorados, señalización limitada y poco control de tránsito.
En estos corredores, los accidentes no son hechos aislados. Autoridades como la Agencia Nacional de Seguridad Vial han advertido que los siniestros viales se repiten con frecuencia, en muchos casos asociados a la imprudencia de los conductores y a las condiciones de la vía.
Sobre todo, la falta de elementos de protección, el transporte de varios pasajeros en un mismo vehículo y la circulación a altas velocidades aumentan el riesgo de lesiones graves o fatales para quienes transitan en moto por el lugar.
A esto se suma que muchas de estas vías no cuentan con iluminación ni señalización adecuada, lo que agrava la situación durante la noche.
La complejidad de la situación se explica, en parte, por las características propias de La Mojana. Es un extenso sistema de humedales, reconocido por entidades como el Ministerio de Ambiente y el Fondo Adaptación como uno de los complejos hídricos más importantes del país. Esto genera inundaciones frecuentes, suelos inestables y un deterioro acelerado de las vías, factores que incrementan el riesgo para quienes transitan por estos corredores.
En varios sectores de estas vías se reportan huecos profundos, bordes deteriorados y ausencia de señalización preventiva.

Más que movilidad: un problema de seguridad y desarrollo
El estado de las carreteras en estas subregiones no solo afecta la seguridad vial; también impacta el acceso a servicios de salud, educación y comercio.
En algunos casos, las comunidades dependen de estas vías como único medio de conexión terrestre. Cuando fallan, no solo aumenta el riesgo de accidentes, sino que también se limita la movilidad de toda la población.
Además, la Agencia Nacional de Seguridad Vial ha reiterado que el exceso de velocidad es una de las principales causas de siniestros viales en el país.
En regiones como Sucre, donde la carretera es vital para la vida diaria, mejorar la seguridad vial no es una opción: es una necesidad urgente.
Frente a este panorama, el Gobierno nacional ya adelanta obras en la región. A través del Ministerio de Transporte y el Invías, se inició la pavimentación de la vía El Cauchal–Sucre.

Es un proyecto que cuenta con una inversión superior a los 154.000 millones de pesos y que busca garantizar la movilidad en La Mojana, incluso en temporada de lluvias.
La intervención incluye la construcción de puentes, alcantarillas y estructuras elevadas diseñadas para resistir inundaciones.
De forma complementaria, el Fondo Adaptación ejecuta obras hidráulicas para reducir el ingreso de agua a zonas críticas del territorio.

