Las constantes quejas por la calidad del agua en Barranquilla, que parecía ser un problema superado, volvieron a repetirse, esta vez en barrios del suroccidente y la localidad Metropolitana, como Ciudadela 20 de Julio, Puerta Dorada, La Alboraya, entre otros.
Según los moradores de estos barrios, ya son 15 días los que les reportan inconformidades a la Triple A, la empresa encargada del servicio en la capital del Atlántico, por el tono amarillento con el que sale el agua en sus casas.
“Lleva aproximadamente un mes. Llegando esta agua en los hogares de Barranquilla y nadie hace nada”, dijo uno de los afectados.
Lleva aproximadamente un mes. Llegando esta agua en los hogares de Barranquilla y nadie hace nada @petrogustavo https://t.co/s5WxInRJBF
— john (@gato218) August 4, 2022

En las redes sociales hubo otros que, además de quejarse, decidieron comprobar por sí mismos si el agua solo tenía color amarillento o también traía suciedades y con un tapabocas amarrado al grifo denunciaron con fotos lo que resultó de su experimento.
El agua en Barranquilla no es potable, @SomosTripleA se pronuncia diciendo que ya está solucionado el problema, pero hoy hice el experimento y estos son los resultados, a cuidar el estómago @alcaldiabquilla @Gobatlantico @zonacero @lafm @ExtraNoticiasCo @Superservicios pic.twitter.com/O1syXPDXgK
— Hupomotv (@HumbertoPorto1) August 4, 2022
Las imágenes muestran lo que aparentemente fueron residuos que quedaron atrapados en la mascarilla, que son de color marrón, por lo que les hicieron un llamado a la Alcaldía y la Gobernación del Atlántico.

Frente a la situación, la empresa encargada anunció que tenía conocimiento y que realizó una obra para evitar que se presentaran estos casos.
“Se nos ha presentado una variación en las características del agua cruda que captamos en la bocatoma del acueducto distrital, debido a las salidas de las aguas que están cercanas a los caños de Soledad”, explicó el gerente de Operaciones de la empresa Triple A, Ramón Hemer, hace unos días.
Por lo anterior, decidieron construir un dique paralelo a uno que ya había sido construido, como un refuerzo. “Para ello estamos motivándonos a construir un dique perpendicular al construido en el año inmediatamente anterior, con elementos de material con bastante dimensión, con más de un metro cúbico, para poder proteger la salida de estas aguas”, señaló Ramón Hemer.
El 28 de julio, el pasado jueves, la empresa anunció que ya había terminado las obras y que solo hacía falta esperar que mejorara la situación.
“Concluimos con la reconstrucción –podríamos llamarle– a la parte del dique de los 400 metros que habíamos instalado el año pasado en el mes de septiembre y reforzado en el mes de enero de este año, pues ya hicimos la conclusión de unos 45 metros aproximadamente con un cambio de dirección para que la corriente del río no los volviera a desestabilizar”, dijo el gerente de Operaciones de la empresa.
Según indicó Hemer, con estas obras, no se presentarán las mismas emergencias registradas en los últimos días y se normalizaría la situación, pero los usuarios siguen en la espera.
