La temida banda criminal de Los Costeños, al mando de Jorge Eliecer Díaz Collazos, alias Castor, atraviesa una de sus peores crisis internas. Los duros golpes de la Policía Metropolitana, las incautaciones de droga y armas de fuego habrían debilitado la capacidad de violencia de esta organización.

Asimismo, se conoció que el fallido proceso de paz total impulsado por el gobierno del expresidente Gustavo Petro también les hizo perder credibilidad en el mundo del hampa.
SEMANA conoció detalles exclusivos de una investigación adelantada por la Policía y la Fiscalía General de la Nación, que revela unas presuntas nuevas alianzas para impulsar su existencia.
Una fuente de alta credibilidad le dijo a este medio que los principales cabecillas de esta banda están en diferentes cárceles del país y no tienen el mismo control de sus subalternos, por lo que muchos jefes de zona están delinquiendo de manera independiente.
“Es que Los Costeños, después del proceso de paz, quedaron debilitados con sus líderes en otras cárceles del país, no tienen ya liderazgos tan visibles porque nadie les hace caso y es un completo desorden, es decir, no hay un poder jerárquico. Y también el hecho de que el acceso a armas se ha visto debilitado por las grandes incautaciones que ha hecho la Policía en los últimos meses”, manifestó la fuente.
Una persona que estuvo muy cerca de las negociaciones de paz de esta banda con el pasado gobierno dijo que esta banda no está en su mejor momento porque no hay una jerarquía criminal de mando.
“Ya no hay liderazgo porque todos los líderes zonales de la banda hacen lo que ellos quieren con el cobro de las extorsiones y también con la venta de la droga, entonces, ya nadie controla a nadie y es por eso que no es descabellado que hayan hecho negocios con la guerrilla del ELN”, explicó.

En medio de esta crisis, las autoridades en el Atlántico se encuentran en máxima alerta para determinar si esta debilidad de la peligrosa banda está siendo aprovechada por la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) para establecer alianzas criminales y desarrollar acciones de intimidación en Barranquilla.
Este medio tiene en su poder un informe de Policía Judicial que contiene 19 páginas, con fecha del 12 de octubre de 2026, donde hay fotografías y registros de cámaras de seguridad relacionados con la instalación de un cilindro y una bandera alusiva al ELN en los límites entre Barranquilla y Soledad, el pasado 8 de octubre.

En el expediente aparece mencionado Cleiver de Jesús Pérez Sánchez, alias Kleiver, quien habría participado en reuniones previas a estos hechos junto con otras personas presuntamente vinculadas a Los Costeños.
“Nosotros hemos documentado en el celular unas conversaciones que apuntan a concretar eventos de zozobra en la población, hasta ahora enfocados en generar el ambiente necesario para el cobro de extorsiones. Ahora bien, en el tema fotográfico se evidencia cómo al menos tres líderes de Los Costeños estarían participando en estos encuentros y habrían colocado los cilindros alusivos a la guerrilla del ELN”, reveló una fuente judicial.
Los investigadores consideran que una eventual conexión entre ambas organizaciones podría responder al interés del ELN de extender su influencia hacia la capital del Atlántico, aprovechando estructuras delincuenciales que ya operan en el territorio.
Entretanto, la Policía Metropolitana de Barranquilla, bajo el liderazgo de la brigadier general Sandra Liliana Rodríguez, mantiene operaciones contra las organizaciones criminales mediante el Bloque de Defensa para la Seguridad Urbana.
