Barranquilla fue reconocida por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP) e ICLEI – Gobiernos Locales por la Sostenibilidad como “Role Model and Pilot City” (Ciudad Modelo y Ciudad Piloto), la máxima distinción que entrega la iniciativa internacional Generation Restoration 2023-2025 a las ciudades que lideran procesos de restauración ambiental y recuperación de ecosistemas urbanos.

La certificación ubica a la capital del Atlántico como un referente internacional en la implementación de Soluciones Basadas en la Naturaleza (NbS por sus siglas en ingles), una estrategia promovida por la Organización de las Naciones Unidas para enfrentar desafíos como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la degradación de los ecosistemas.
Según informó la administración distrital, el reconocimiento destaca el trabajo realizado durante los últimos años en proyectos de recuperación ambiental, entre ellos la restauración de la ciénaga de Mallorquín, la siembra masiva de árboles, la construcción de parques, la consolidación de corredores ecológicos y la incorporación de criterios de sostenibilidad en la planeación urbana.
Además de estos proyectos, los organismos internacionales resaltaron iniciativas como la recuperación del arroyo León, un ecosistema que ha sido intervenido mediante acciones de saneamiento ambiental, restauración ecológica y fortalecimiento de la biodiversidad, con el propósito de integrarlo nuevamente al entorno urbano y mejorar la calidad de vida de las comunidades cercanas.
La certificación también reconoce la transformación que ha experimentado Barranquilla durante las últimas dos décadas en materia ambiental. La ciudad, que durante años enfrentó problemas asociados a la degradación de cuerpos de agua y la pérdida de cobertura vegetal, ha impulsado diferentes proyectos para recuperar espacios naturales y convertirlos en escenarios destinados a la recreación, la educación ambiental y la conservación.
Entre las iniciativas destacadas figura la transformación del antiguo arroyo del barrio Rebolo en un parque lineal de más de 1,3 kilómetros, así como la construcción del Ecoparque de la ciénaga de Mallorquín y la adecuación de la playa urbana de Puerto Mocho, proyectos que incorporan criterios de sostenibilidad y conservación ambiental.

Con esta certificación, Barranquilla pasa a integrar el grupo de ciudades premiadas con este reconocimiento, como Mendoza (Argentina), Curitiba (Brasil), Kisumu (Kenia), Overstrand (Sudáfrica) y Estambul (Turquía).
De acuerdo con Naciones Unidas, las ciudades desempeñan un papel fundamental en la lucha contra el cambio climático, ya que concentran gran parte del consumo de recursos, la generación de residuos y las emisiones de gases de efecto invernadero. Por ello, programas como Generation Restoration buscan impulsar proyectos que permitan restaurar ecosistemas, fortalecer la biodiversidad y promover modelos de desarrollo urbano más sostenibles.