La Agencia Nacional de Infraestructura y la empresa Ecosistemas del Dique, filial de la compañía española Sacyr, confirmaron el inicio de las actividades de dragado que dan luz verde al ambicioso proyecto que busca recuperar los ecosistemas del Canal del Dique, retirar la mayor cantidad de sedimento posible y evitar las inundaciones que se registran en la zona.
En principio, llegaron dos dragas que adelantarán labores en jurisdicción del municipio de Calamar (Atlántico) y en Pasacaballos, corregimiento de Cartagena. Dicha intervención estará a cargo del contratista Dragados Hidráulicos S.A. y para la realización de los trabajos se autorizó una restricción del tráfico fluvial en los horarios de 6:00 a. m. a 8:00 a. m. y de 4:00 p. m. a 6:00 p. m., durante toda la semana.

El proyecto APP Canal del Dique es una megaobra público - privada, entre Sacyr Concesiones Colombia y la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI). En total, se ejecutarán 3,2 billones de pesos para el proyecto ‘Recuperación de los ecosistemas degradados del Canal del Dique’, que busca impactar al menos 19 municipios, en tres departamentos de la región Caribe.
Pero esos no son los únicos puntos en los que se trabajarán. En total, se llevarán a cabo 36 intervenciones en puntos específicos, que ayudarán a restaurar los ecosistemas degradados, iniciativa que beneficiará a 1,5 millones de habitantes, de 19 municipios de los departamentos de Atlántico, Bolívar y Sucre.
Las poblaciones que se verán impactadas por este proyecto son: Campo de La Cruz, Candelaria, Luruaco, Manatí, Repelón, Sabanalarga, Santa Lucía y Suan en Atlántico; Arjona, Arroyohondo, Calamar, Cartagena, Mahates, María La Baja, San Cristóbal, San Estanislao, Soplaviento y Turbana en Bolívar; y San Onofre en Sucre.

De hecho, se construirán dos esclusas y compuertas para controlar el caudal y la salinidad, mitigando la erosión de las orillas y reducir la sedimentación en las bahías de Cartagena y Barbacoas. En este punto, el proyecto abarcará un área de influencia de 435 mil hectáreas, que incluye tanto áreas marinas como continentales.
Los beneficios de este proyecto, según declara el Gobierno, “serán evidentes una vez se completen todas las obras”. En cifras, Sacyr invertirá 3,2 billones de pesos. El plazo de la concesión será de 15 años, repartidos en tres etapas: pre-construcción (18 meses), construcción (4 años y 3 meses) y operación y mantenimiento (9 años).

Se estima que se realizará una inversión social de aproximadamente 340.000 millones de pesos. Estos recursos buscan mejorar la calidad de vida de las comunidades cercanas al Canal del Dique. El proyecto generará alrededor de 60 mil empleos, tanto directos como indirectos. Habrá una destinación de fondos para proyectos productivos, capacitaciones de fortalecimiento comunitario, educación ambiental, desarrollo de infraestructura comunitaria, entre otros programas.
La recuperación de los ecosistemas degradados del Canal del Dique es un proyecto único en Colombia y América Latina en términos de sostenibilidad, según el Gobierno nacional, está diseñado para satisfacer las necesidades específicas del Canal del Dique, el territorio y sus comunidades.

De hecho, este proyecto no es una novedad, hace décadas que se debate sobre la viabilidad de las obras. Muchos debates y estudios dilataron un desarrollo que las comunidades pedían y necesitaban, además que se pudieron evitar cientos de tragedias, registradas en los últimos años.
Como muchas de las obras de restauración implican una recuperación de la esencia natural de estos ecosistemas, en los que hoy se mezclan el agua dulce con la salada debido a las intervenciones humanas, Sacyr ha preparado diversos proyectos que contemplan la mitigación de lo que podría conllevar el impacto de esa recuperación.

“Cambios va a haber. Eso no se puede evitar. Es clave encontrar los mecanismos para evitar que sea algo dramático. Para nosotros lo importante es que podamos seguir cultivando y pescando. De pronto no en los mismos sitios, pero sería bueno encontrar otros sitios más productivos”, cuenta Tomás Teherán, presidente del Consejo Comunitario de Comunidades Negras de Lomas de Matunilla.
Carlos Rosado, vocero de Sacyr, la firma a la que se le adjudicó este ambicioso proyecto, explica que existen varias propuestas al respecto. “Si uno se fija, ellos tienen que transportarse hasta la bahía de Barbacoas a pescar porque aquí la oferta es baja. Con el proyecto se busca que no tengan que ir tan lejos y que al contrario encuentren aquí una mejor oferta de peces. Incluso de mejor calidad”, afirma.
