Este domingo 31 de mayo, los colombianos acudieron a las urnas en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de 2026. El preconteo reportado por la Registraduría evidenció una jornada de alta participación ciudadana y, mientras en el Atlántico y la región Caribe se registró una masiva afluencia de votantes, los ciudadanos también tuvieron que afrontar las altas temperaturas que marcaron la jornada electoral.

Votación histórica
Los números reportados por la Registraduría sitúan a la jornada electoral de este domingo como la de mayor participación en las primeras vueltas del siglo. Con el 100 % de las mesas informadas en el preconteo, se registra la participación del 57.88 % de los colombianos habilitados, venciendo el promedio de la abstención.
La jornada previa con menor abstención en una primera vuelta fue la de 2018, cuando se registró una participación del 53 %. En esa ocasión competían Iván Duque, Gustavo Petro, Sergio Fajardo, Germán Vargas Lleras, Humberto de la Calle y Jorge Antonio Trujillo.

Para 2026, con la participación de 13 candidatos —dos de los cuales renunciaron y se adhirieron a la campaña de Iván Cepeda, por lo que realmente quedaron 11 aspirantes en competencia—, la participación fue histórica y permitió que uno de los candidatos superara los 10 millones de personas.
Exactamente, votaron 23.978.304 colombianos en todo el territorio nacional, de los cuales 29.388 correspondieron al departamento del Atlántico. Es importante poner la mirada en esta región debido a las altas temperaturas que marcaron la jornada.
Las altas temperaturas en el Atlántico
Los focos de la jornada en esta región se los llevó el infernal calor que enmarcó la jornada. Aunque las elecciones se desarrollaron con plena tranquilidad en el Atlántico, según las autoridades, las altas temperaturas que llegaron a estar hasta en 35 °C obligaron a la reubicación de varias mesas de votación.

Ahora bien, esta determinación no obedeció simplemente a la sensación térmica; explicaron que esta decisión buscó evitar afectaciones relacionadas con la exposición prolongada al sol y riesgos para la salud de jurados y votantes.
Algunos puestos de votación funcionaban en instituciones educativas donde ciertas áreas registraban temperaturas especialmente elevadas. Por esta razón, varias mesas fueron trasladadas a salones cerrados, espacios ventilados y zonas cubiertas.
De acuerdo con las autoridades, las reubicaciones no alteraron el desarrollo de la jornada electoral ni el proceso de votación. Los cambios fueron realizados de manera interna y coordinada por la organización electoral para garantizar que los ciudadanos pudieran seguir ejerciendo su derecho al voto.
