Lo que inicialmente fue un acto de defensa frente a un presunto caso de acoso terminó convirtiéndose en un nuevo hecho de violencia que hoy enluta a una familia en Barranquilla. El hecho había generado atención en la ciudad luego de que el pasado 28 de junio un hombre resultara gravemente herido tras intervenir para proteger a su hija durante una confrontación.

Por varios días, la víctima, identificada como José David Ferreira Páez, de 48 años, permaneció bajo atención médica debido a la gravedad de las lesiones sufridas en el ataque. Entretanto, las autoridades continuaron adelantando las investigaciones para esclarecer la situación e identificar a los responsables.
El hecho ocurrió en un establecimiento de tipo billar en horas de la madrugada, cuando dos hombres acosaron, presuntamente, a la hija de Ferreira Páez. Frente a esto, él enfrentó a los sujetos, en un rifirrafe que escaló en tensiones.
En un momento, uno de ellos disparó contra el padre en varias oportunidades. Además, con sevicia, lo hirieron con un arma blanca; le impactaron violentamente el tórax, el abdomen, el hombro y el cuello.

Inicialmente, la víctima fue trasladada al Camino Ciudadela 20 de Julio, donde recibió la primera atención médica. Sin embargo, debido a la gravedad de sus lesiones, el personal de salud ordenó su remisión al Nuevo Hospital General de Barranquilla para recibir atención especializada. Allí permaneció internado bajo observación médica. Pese a los esfuerzos del equipo asistencial por estabilizar su estado de salud, horas después los médicos confirmaron su fallecimiento.
Tras conocerse la muerte de la víctima, el caso pasó a ser investigado como un homicidio. Las autoridades judiciales avanzan en la recolección de pruebas, testimonios y demás elementos que permitan establecer con precisión cómo se desarrolló la agresión, y determinar la responsabilidad de las personas involucradas.
En el desarrollo de las investigaciones, las autoridades capturaron a Juan Camilo Trujillo Torrado, a quien le incautaron una pistola calibre 9 milímetros marca Ruger y varios cartuchos. Estos elementos hacen parte del material probatorio recopilado por la Seccional de Investigación Judicial (Sijín).

Por su parte, Mauricio Alfredo Meléndez Buelvas, quien manifestó ser infante de marina, se presentó voluntariamente ante las autoridades y aseguró haber participado en la agresión contra Ferreira Páez. Su testimonio es analizado por los investigadores para establecer el grado de responsabilidad que tendría en los hechos.
Durante la inspección realizada en el lugar, los investigadores también recolectaron seis vainillas calibre 9 mm. Paralelamente, las autoridades avanzan en la revisión de las cámaras de seguridad instaladas en el sector y continúan recopilando testimonios con el fin de esclarecer plenamente lo ocurrido.
