La infraestructura de la Primera Línea del Metro de Bogotá avanza a paso firme y uno de los focos de atención es la estación 11, una de las paradas más estratégicas del sistema masivo en construcción.

Este nodo, proyectado como un eje multimodal, se ubica sobre la Avenida Caracas entre las calles Primera y Primera B, en el límite de las localidades de Santa Fe y Los Mártires, y se conecta directamente con la estación Hospital de TransMilenio, facilitando la intermodalidad en pleno corazón de la capital.
Más que un simple punto de embarque y desembarque, la estación 11 responde a un diseño ambicioso. Será una estructura elevada de tres pisos con dos vías y plataformas que permitirán la operación sincronizada de trenes en ambos sentidos.

La intención de los planificadores es que este espacio no solo sirva para movilizar pasajeros, sino que funcione como un centro de servicios urbanos.
En sus niveles se integrarán cicloparqueaderos, cafés, restaurantes, droguerías, cajeros automáticos, minimercados, baños públicos y puntos de atención al ciudadano, lo que transformará la experiencia de viaje en un recorrido más cómodo y urbano.

Su ubicación no es casual. Se sitúa en una zona donde confluyen importantes servicios de salud y comercio, a pocos metros de instalaciones como la Fundación Hospital de la Misericordia (HOMI) y del amplio proyecto Ciudad Salud, aprobado por el Concejo de Bogotá y desarrollado por la Secretaría Distrital de Salud.
Este último incluye la renovación de infraestructura hospitalaria de alta complejidad, con unidades como el complejo San Juan de Dios y el Instituto Materno Infantil.
La cercanía de la estación promete facilitar el acceso de pacientes, trabajadores y visitantes a estos centros, reduciendo tiempos de desplazamiento en uno de los sectores más densos de la ciudad.

El desarrollo de esta estación forma parte del ambicioso contrato adjudicado en 2019 al consorcio Metro Línea 1 S.A.S., liderado por CHEC y Xi’an Metro Company Limited, con una inversión de unos 4.400 millones de dólares.
Hasta diciembre de 2025, las obras de la Primera Línea registraban un avance cercano al 70,7%, y se espera que entren en funcionamiento en 2028. El nombre de la estación aún es provisional y se prevé que los ciudadanos participen en su elección final en los próximos meses.
