Bogotá recibió en la madrugada del 22 de enero el quinto tren que hará parte de la Primera Línea del Metro, un hito más dentro del proyecto de movilidad más grande que se ejecuta actualmente en la capital.
El tren llegó al patio-taller ubicado en la localidad de Bosa, donde iniciará el proceso de ensamblaje final y las pruebas técnicas exigidas antes de su circulación sobre los rieles.
De acuerdo con la Empresa Metro de Bogotá (EMB), el vehículo férreo partió el 17 de diciembre de 2025 desde la ciudad de Qingdao, en China.

Tras completar el trayecto marítimo, arribó al puerto de Cartagena el pasado 13 de enero y posteriormente fue trasladado por vía terrestre durante cerca de 1.000 kilómetros hasta Bogotá. El ingreso a la ciudad se realizó por el occidente, en horas de la madrugada, para facilitar su movilización hasta el patio-taller.
El tren está conformado por seis vagones y, como los otros cuatro que ya se encuentran en la ciudad, deberá pasar por una fase de alistamiento técnico una vez ubicado en Bosa. En esta etapa, equipos especializados del concesionario y de la interventoría realizan el enganche mecánico y eléctrico entre los coches, el acople de los pasillos de intercirculación y una limpieza general del vehículo.
Superado ese proceso inicial, comienzan las denominadas pruebas estáticas, en las que se revisan uno a uno los sistemas y subsistemas del tren. Entre ellos se encuentran el sistema de frenos, el sistema de tracción, el mando y control, así como los sistemas de información al pasajero.

En esta fase también se energiza el tren y se inspeccionan elementos como la iluminación y la ventilación, con el objetivo de verificar que todos los componentes funcionen de acuerdo con los estándares técnicos establecidos.
Desde finales de diciembre de 2025, los primeros trenes que llegaron a Bogotá ya iniciaron pruebas dinámicas dentro del patio-taller.
Estas se realizan sobre una pista de ensayo de 905 metros que cuenta con un tercer riel energizado, el cual suministra la energía necesaria para poner en marcha los trenes. Allí se evalúa el rendimiento de los motores de tracción, el sistema de frenado y el comportamiento general del vehículo en movimiento.

Las pruebas dinámicas se desarrollan tanto en condiciones normales como en condiciones degradadas. Esto significa que se simulan fallas controladas para observar cómo responde el tren ante distintos escenarios operativos.
También se verifica el funcionamiento de los sistemas de información al pasajero, que serán utilizados durante la operación comercial del Metro de Bogotá.









