El 2025 cerró con avances visibles en las obras del metro de Bogotá, el proyecto de infraestructura más grande que se construye actualmente en la ciudad y que iniciaría operación comercial en el primer trimestre de 2028.
Durante este año se alcanzaron hitos clave tanto en la construcción del viaducto como en la llegada y prueba de los primeros trenes del sistema, pasos necesarios antes de avanzar hacia pruebas en tramos elevados y, posteriormente, al servicio para pasajeros.
Uno de los hechos más relevantes del año fue el inicio de las pruebas dinámicas de los trenes en el patio taller de Bosa, al suroccidente de la ciudad. Estas pruebas se realizaron sobre una vía de ensayo de 905 metros y permitieron que, por primera vez, los tres vagones del metro de Bogotá se desplazaran sobre rieles ya instalados en territorio nacional.
Para este proceso, los trenes fueron energizados y comenzaron a rodar a velocidades controladas, con el objetivo de verificar su correcto funcionamiento en aspectos como arranque, frenado, operación en plataforma, apertura y cierre de puertas y sistemas de seguridad.
De acuerdo con la Empresa Metro de Bogotá, este tipo de pruebas hace parte del protocolo técnico que deben cumplir los vehículos antes de pasar a fases más avanzadas.
En esta etapa inicial, los recorridos se realizaron a velocidades cercanas a los 30 kilómetros por ahora, aunque la línea de prueba está diseñada para permitir velocidades mayores, de hasta 80 kilómetros por hora, en fases posteriores del proceso de verificación.
Cada uno de estos trenes está compuesto por seis vagones, cuatro de ellos motorizados y dos sin motor, con una longitud aproximada de 135 metros. Tienen una capacidad máxima de hasta 1.800 pasajeros por tren y están diseñados para operar de forma completamente automática mediante un sistema de control y señalización conocido como CBTC, que permite la comunicación constante entre los trenes y la vía.
No obstante, durante las fases iniciales de la prueba, la operación se realiza en modo manual, con un conductor a bordo, como parte de los protocolos técnicos exigidos antes de autorizar la automatización total.
En cuanto a la infraestructura, el balance de obras con corte al 18 de diciembre de 2025 muestra un avance superior al 70 % del proyecto. En ese momento, se portó la construcción de 713 columnas, la instalación de 3.471 dovelas, el cierre de 298 vanos completos y la ejecución de 9.665 metros de viaducto del total prevista para la Línea 1.

De acuerdo con la interventoría del proyecto, estos trabajos se desarrollaron en distintos frentes de obra y en jornadas continuas durante la semana.
Uno de los puntos clave del proyecto es el patio taller de Bosa, donde además de la vía de prueba se construyó la cochera que albergará la totalidad de los trenes del sistema. Ese espacio cumple funciones operativas del mantenimiento y almacenamiento del material y fue el escenario de las primeras pruebas dinámicas realizadas en Bogotá.