Por primera vez habló la mujer que fue secuestrada durante varios días por su expareja, Jaime Daniel Castellanos Valbuena. Todo ocurrió al interior de un apartamento ubicado en la localidad de Kennedy, en la ciudad de Bogotá.

De acuerdo con la Fiscalía, el sujeto retuvo a su exnovia entre el 28 de agosto y el 6 de septiembre, tiempo en el que la sometió a todo tipo de vejámenes y la amenazó en repetidas oportunidades.
“Varias veces me dijo que era suya, que me quería, que se sentía mal haciéndome eso, pero pues a la final me lo hizo”, contó la víctima en diálogo con Noticias RCN.
Castellanos Valbuena, de acuerdo con el relato de la mujer, la amenazó con varios cuchillos durante los nueve días en los que estuvo secuestrada. Además, le echó gas pimienta para herirla y hasta casi la lanza desde un piso 12, sitio en el que se encontraba retenida.

Incluso, en muchas oportunidades la amenazó con un taladro. “Me lo apuntó en la cabeza, me decía que me quería hacer un hueco. (…) Prendió el taladro y, como vio que se me enredó el cabello, entonces me lo cortó”, dijo.
De manera cínica, el sujeto supuestamente se reía y al mismo tiempo le pedía perdón por lo que le estaba haciendo.
La Fiscalía, en medio de las audiencias de imputación y medida de aseguramiento, explicó que los planes del señalado agresor iban más allá: presuntamente pensó introducir el cuerpo de su expareja en ácido y así hacerlo desaparecer.

También, en varias oportunidades, supuestamente le dio bebidas a su exnovia que contenían sustancias que la generaban somnolencia durante muchas horas.
Ante el desespero y el miedo a que acabara con su vida, la mujer tuvo que repetirle que la dejara ir y que nunca lo iba a denunciar. “Tuve que hacerlo por mi libertad”, aseguró en el diálogo con el medio mencionado.
“Yo salí y sentí que volví como a nacer. No sé, yo me sentía como perdida, como desorientada de tanto estar encerrada tantos días. Salí muy cansada y muy adolorida”, agregó.

Afortunadamente, pudo salir con vida, tener una segunda oportunidad y que las autoridades llevaran a su expareja ante la justicia. “Estar tan cerca de la muerte y poder alejarse de ella se siente algo maravilloso”, expresó.
El hombre fue enviado a la cárcel y la Fiscalía le imputó los delitos de secuestro simple, tortura, lesiones personales agravadas y delitos sexuales agravados. Pese al material probatorio, el hoy procesado no aceptó los cargos, pero la víctima espera que pague por todo lo que le hizo.
